El país ocupó el octavo puesto entre los Veintisiete, por detrás de Dinamarca, Portugal, Lituania, Croacia, Suecia, Austria y Estonia. En el extremo contrario de la clasificación figuraron República Checa, donde las renovables apenas representaron el 12,7% de la generación eléctrica, Malta (13%) y Eslovaquia (17,2%).
En el conjunto del bloque, las fuentes renovables elevaron su peso en el ‘mix’ eléctrico en 2,8 puntos porcentuales respecto al primer trimestre de 2025, al pasar del 42,7% al 45,5% de toda la electricidad generada.
Por tecnologías, la energía eólica continuó siendo el principal pilar de la generación renovable en la UE y concentró el 44,9% de toda la electricidad producida a partir de fuentes limpias, frente al 42,3% registrado un año antes.
La energía hidroeléctrica ocupó el segundo lugar, con el 28% del total de la generación renovable, aunque redujo ligeramente su peso respecto al 29,2% del primer trimestre de 2025. La solar representó el 17,3%, mientras que los combustibles renovables aportaron el 9,4% y la geotermia y otras fuentes renovables el 0,4%.
El ranking por países refleja una amplia brecha dentro de la Unión. Dinamarca encabezó la clasificación con un 90% de electricidad generada a partir de fuentes renovables, impulsada principalmente por la energía eólica, por delante de Portugal, con un 82,9% gracias sobre todo a la generación hidroeléctrica, y de Lituania, con un 75,7% sustentado principalmente en la eólica.
Tras estos tres países se situaron Croacia, Suecia y Austria, todos ellos con más del 70% de su electricidad procedente de fuentes renovables, mientras que Estonia y España rondaron el 60%. También superaron la media comunitaria Luxemburgo, Irlanda, Finlandia, Grecia, Letonia, Alemania y Rumanía.
Por debajo de la media de la UE quedaron, entre otros, Italia, Países Bajos, Bélgica, Bulgaria, Eslovenia, Francia, Polonia, Hungría, Chipre, Eslovaquia, Malta y República Checa.

