El estudio señala que el sector hotelero recurre cada vez más a esta tecnología para hacer frente a la escasez de talento y al aumento de los costes operativos, en un contexto de crecimiento de la demanda y de incremento de los costes laborales.
Entre las aplicaciones de la IA, el informe destaca la planificación de tareas, la anticipación de necesidades de mantenimiento, la optimización de precios y la personalización de servicios, con el objetivo de mejorar la experiencia del cliente y aumentar la eficiencia de las operaciones.
Asimismo, NTT DATA apunta que el comportamiento del viajero está cambiando por el uso de esta tecnología. En este sentido, indica que siete de cada diez turistas ya toman decisiones basándose en resúmenes generados por inteligencia artificial y estima que, para 2030, el 30% de las reservas podrían ser realizadas por agentes de IA.
El informe también subraya la importancia de que las cadenas hoteleras adapten su presencia digital para que su información sea accesible y comprensible por los sistemas de inteligencia artificial, además de implantar estas soluciones con criterios de gobernanza, seguridad y protección de datos.
NTT DATA concluye que la inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta para aumentar la productividad y reforzar la competitividad del sector hotelero, siempre que su implantación se realice de forma gradual y con un enfoque centrado en las personas.

