La oficina estadística de la UE destaca que el suministro de gas natural avanzó un 2,3% respecto a 2024 y encadenó así su segundo año consecutivo de crecimiento tras el fuerte descenso registrado en 2023, al igual que la energía nuclear, que también aumentó un 0,2%, mientras los productos petrolíferos redujeron su suministro un 2,8%.
En el caso del carbón, la tendencia a la baja volvió a acentuarse durante el pasado año, con una caída del 7,7% en el lignito y del 3,2% en la hulla, lo que sitúa ambas fuentes energéticas en su nivel más bajo desde el inicio de la serie estadística, en 1990.
En cuanto a la generación de electricidad, las energías renovables conservaron su posición como principal fuente en la Unión Europea al aportar el 47,2% del total, pese a que la producción eléctrica procedente de estas tecnologías disminuyó un 0,5% por el descenso de la generación hidroeléctrica.
Por su parte, los combustibles fósiles elevaron un 3,2% su producción de electricidad y representaron el 29,6% del total generado en la UE, mientras que la energía nuclear concentró el 23,2% restante.

