En este sentido, el sindicato defiende que el próximo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) incorpore una referencia mínima de incremento salarial del 4% anual para el periodo 2026-2028. A ello pide que se sume un aumento adicional del 1%, del 2% o del 3%, en función de la diferencia existente entre el salario medio del convenio y el salario medio del país.
También ve imprescindible garantizar la efectividad de los incrementos pactados, evitando el recurso a cláusulas de absorción y compensación que limiten su impacto real sobre los salarios, y elevar la cobertura de las cláusulas de garantía salarial, a fin de evitar que los costes de la crisis recaigan sobre quienes dependen exclusivamente de su salario.
La organización que dirige Pepe Álvarez ha resaltado que la estabilidad de la inflación en junio en el 3,2% se ha producido en un contexto en el que algunas de las medidas fiscales que habían contribuido a amortiguar el encarecimiento de la energía ya no estaban vigentes (como la rebaja de los impuestos a la luz y el gas), mientras que otras caducan mañana, como la rebaja de los impuestos a combustibles y otros productos energéticos.
En este sentido, UGT apoya la prórroga de parte de estas medidas por parte del Gobierno, pues contribuirá a reforzar la protección de los hogares más vulnerables en un contexto en el que persisten riesgos asociados a la volatilidad de los precios de la energía.

