La patronal del sector ha explicado que el actual contexto de incertidumbre geopolítica y el encarecimiento del transporte aéreo están redirigiendo la demanda de los viajeros españoles hacia destinos más cercanos, bien conectados y con una operativa previsible.
Asimismo, el informe destaca que los usuarios exigen una mayor flexibilidad, valor añadido y acompañamiento profesional a la hora de contratar sus vacaciones.
El presidente de ACAVE, Rafa Serra, ha señalado que, a pesar de que el cliente decide más tarde y compara más opciones, las ganas de viajar se mantienen intactas.
Serra ha apuntado además que las frecuentes olas de altas temperaturas están impulsando una tendencia hacia destinos de interior, montaña o climas templados, modificando también la organización de las actividades dentro del propio viaje para evitar las franjas horarias de mayor calor.
En el sector emisor, las costas mediterránea y atlántica, junto a Baleares y Canarias, lideran las preferencias nacionales, al tiempo que aumentan los viajes hacia el interior peninsular.
En el ámbito internacional, las capitales europeas y Sudamérica despuntan frente a la caída de la demanda en Oriente Medio y Estados Unidos, registrándose un notable auge hacia países de Europa del Este como Albania, Bulgaria, Polonia y Georgia por sus precios más económicos.
Por su parte, el sector receptivo prevé que los turistas procedentes de Reino Unido y Francia encabecen las llegadas a España, seguidos de los viajeros de Norteamérica y los países nórdicos, con especial interés en las costas catalanas y Barcelona.
Como factor diferencial de esta temporada, la patronal ha destacado el impacto del eclipse solar del próximo 12 de agosto, un fenómeno que ha agotado las reservas de alojamiento en múltiples provincias del interior y del norte del país ante la alta demanda internacional.

