La firma norteamericana registró una facturación de 94.700 millones de dólares (83.400 millones de euros), un 7,7% más que en los anteriores doce meses, mientras que su beneficio operativo marcó los 5.460 millones de dólares (4.800 millones de euros), un 4,6% más.
Los gastos totales crecieron en un 8% hasta los 89.257 millones de dólares (78.600 millones de euros), siendo los costes salariales la mayor división de gastos, seguido de transportes y alquileres.
Por segmentos de negocio, la división Express facturó un total de 82.273 millones de dólares (72.440 millones de euros), un 9% más, mientras que el segmento de mercancías sumó 8.795 millones de dólares (7.740 millones de euros), un 1% menos, y la división de otros conceptos anotó un total de 3.652 millones de dólares (3.215 millones de euros), un 2% menos.
Para el ejercicio comenzado a 1 de junio, FedEx vaticina un crecimiento de sus ingresos de alrededor del 11% y un beneficio por acción en un rango de 16,55 a 17,75 dólares (14,58 a 15.63 euros).
«El equipo de FedEx logró un impresionante cierre de un sólido año fiscal, brindando un excelente servicio a nuestros clientes y ejecutando con éxito nuestras iniciativas de transformación. Nuestra estrategia de crecimiento rentable está dando resultados. Estamos generando impulso en toda nuestra red industrial global, impulsando mejoras estructurales y obteniendo victorias en mercados de alto valor y crecimiento», ha sostenido el presidente y consejero delegado de FedEx, Raj Subramaniam.
«Con la exitosa escisión de FedEx Freight, iniciamos esta nueva etapa posicionados para crecer, a la vez que optimizamos aún más nuestra red, reducimos nuestros costos operativos, creamos un valor significativo a largo plazo e impulsamos un sólido flujo de caja libre», ha añadido.

