«No hemos tenido presiones que nos limitaran, y aunque las hubiésemos tenido no habríamos cedido, somos un banco de nuestros clientes», ha defendido Aso durante su intervención en el seminario que organiza esta semana la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander.
En este sentido, el directivo ha defendido que son un banco lo «suficientemente pequeño, pero a la vez grande y hábil» como para moverse bien en los plazos exigidos, ya que el presidente ejecutivo del Grupo Cox recibió el visto bueno definitivo de una entidad financiera a solo 10 horas de que expirase el plazo para presentar las candidaturas.
La normativa del club exigía que todo candidato a los comicios aportase un blindaje financiero por el 15% del presupuesto del club, expedido por una entidad registrada ante el Banco de España, entre otros requisitos.
«Gracias al patrimonio y al éxito empresarial vimos un proyecto que nos parecía adecuado y de alguna manera permitió un proceso democrático. Por lo que, encantados de que el señor Riquelme pudiese presentarse», ha aseverado el directivo.
Respecto a las posibles presiones, dado que ningún otro banco español decidió participar en la operación, Aso ha argumentado que la ‘venta cruzada’ hace que puedas perder negocio. En concreto, Banco Santander fue uno de los bancos que expresamente negó el aval a Enrique Riquelme, tal y como pudo conocer Europa Press.
«Para nosotros, como somos de banca privada y no tenemos otros ‘nichos’ de negocio, no existe ese problema. Pero puedo entender que por el camino puedan perderse otros intereses de ‘venta cruzada’ y que no lo quieran hacer», ha concluido el consejero delegado de Andbank.

