La empresa estadounidense cuenta con dos centros de producción en Northbrook (Illinois) y otro en Spartanburg (Carolina del Sur) y es «reconocida por la calidad de sus productos y su estrecha relación con sus clientes», y seguirá operando bajo su marca actual y con su equipo directivo.
Europastry ha explicado que la operación es «un paso decisivo» en su estrategia en Norteamérica, y que es un nuevo capítulo en su estrategia de adquirir, invertir y hacer crecer compañías emblemáticas para aumentar su presencia internacional y su oferta de productos.
Así, impulsará «un ambicioso plan de inversión» en Estados Unidos enfocado en el incremento de capacidades productivas, el desarrollo de nuevas categorías de producto y llevar la amplia oferta de productos de panadería del Grupo a los clientes estadounidenses.
El presidente ejecutivo de Europastry, Jordi Gallés, ha explicado que la operación «es una oportunidad emocionante para crear un negocio de panadería más amplio y global».

