Durante una mesa redonda celebrada en Madrid con emprendedoras en el marco de la jornada ‘Cuatro Décadas de Prosperidad Compartida, el Grupo BEI en España’, Calviño ha defendido que Europa dispone de «la capacidad» y «el talento», pero ha advertido de que «todavía hay una gran fragmentación regulatoria de mercados financieros, de mercados de capitales».
La presidenta del BEI también ha apuntado al impacto del Brexit sobre el sistema financiero europeo. «Tenemos que ser conscientes también del impacto del Brexit, porque el gran mercado financiero europeo era Londres», ha indicado.
En este contexto, ha avanzado que el Grupo BEI pondrá en marcha nuevas herramientas para reforzar la financiación de las empresas innovadoras y «multiplicar el impacto de creación de un ecosistema de megafondos de inversión que sean suficientemente potentes», ha afirmado.
Calviño ha asegurado que ya se han creado dos de estos megafondos en España en los dos últimos años, pero que es importante que estos «no sean de 1.000 millones de euros, sino de 5.000, de 10.000 millones de euros», ha afirmado.
La exministra de Economía ha defendido que estos instrumentos deben permitir que las empresas innovadoras encuentren financiación suficiente para crecer dentro de Europa y que, cuando «venga un joven con talento y con una gran idea», se le pueda dar la financiación necesaria para que se convierta «en un líder mundial».
La presidenta del BEI ha sostenido además que Europa tiene capacidad de investigación y de la primera fase de innovación, pero que aún necesita potenciar la capacidad de «escalado».
En este sentido, ha defendido que el reto no es únicamente financiero, sino que «hay un marco regulatorio que tiene también que favorecer este escalado» y que «tiene que favorecer a los campeones europeos».
Asimismo, ha reivindicado el papel del BEI en la financiación de nuevas tecnologías, ya que estas van a ser «la clave para un futuro descarbonizado, eficiente, con precios de la energía más bajos».
Por último, ha advertido de que algunos de los fundamentos sobre los que se ha asentado el proyecto europeo están siendo «cuestionados o incluso abiertamente atacados» y ha defendido la necesidad de preservar los valores democráticos frente a quienes «quieren destruir el proyecto de la Unión Europea».

