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Legumbres verdes, hortalizas, huevos y pescado disparan sus precios en el último año

Las legumbres verdes, las hortalizas cultivadas por su fruto, los huevos y el pescado se encuentran entre los productos alimenticios que más han disparado sus precios en España en el último año (desde mayo de 2025 a mayo de 2026), con alzas que, en algunos casos, superan los dos dígitos.

En concreto, según los últimos datos del IPC de mayo publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y consultados por Europa Press, las legumbres verdes (judías y guisantes verdes, habas, tirabeques, pochas frescas, soja fresca, brotes de soja o alfalfa) han subido de precio un 16,3% en el último año, mientras que las hortalizas cultivadas por su fruto (tomates de todo tipo, pepino, calabacín, calabaza, berenjena, pimiento ó maíz dulce, entre otras) se han encarecido un 15,2%.

Por su parte, los huevos son hoy un 13,7% más caros que en mayo de 2025; el pescado fresco, refrigerado o congelado, se ha incrementado un 9,7%, y los despojos comestibles (hígados, mollejas, riñones, sesos, criadillas) han elevado sus precios un 7,7% en el último año.

Destacan también las subidas de precios de los preparados de marisco (+6,1%); los cítricos frescos (naranjas, limones, limas, mandarinas, pomelos y derivados), que se han encarecido un 5,7% en el último año, y el pescado seco, salado, en salmuera o ahumado (+5,4%).

Así lo reflejan los últimos datos de las distintas subclases del IPC, que han sufrido algunas modificaciones desde enero de este año por los cambios metodológicos operados en este indicador.

En el otro extremo, entre los pocos productos alimenticios que se han abaratado el último año destacan las frutas tropicales (aguacates, plátanos, bananas, piñas, mangos, papayas, chirimoyas, dátiles e higos), que han bajado de precio un 18,2%; otras frutas frescas (melones, sandías, kiwis, uvas, granadas, caquis), que se han abaratado un 9%; el azúcar de caña y de remolacha (-3,5%); los aceites vegetales (-2,5%); las hortalizas y tubérculos congelados (-2,5%) y las patatas y otros tubérculos (-2,2%).

En los cinco primeros meses del año, los alimentos que más se han encarecido han sido las frutas tropicales (+12,4%), las bayas frescas (fresas, fresones, frambuesas, arándanos, moras y grosellas), que han subido un 8,4%; las hortalizas cultivadas por su fruto (+6,8%); otras frutas frescas (+6,4%), y el vino de uva (+6%).

FRUTAS FRESCAS Y TROPICALES, LO QUE MÁS BAJA DE PRECIO EN MAYO

En valores mensuales, las otras frutas frescas (melones, sandías, kiwis, uvas, granadas, caquis) fueron los alimentos que más elevaron sus precios en mayo respecto a abril, con un alza del 11,9%.

Le siguen las frutas tropicales (+8,1%); las bayas frescas (+4,2%) y los cítricos frescos (+4%).

En el lado de los descensos, los productos alimenticios que más se abarataron en mayo respecto al mes anterior fueron las hortalizas cultivadas por su fruto (-14,4%) y las legumbres verdes (-13,4%).

CAMBIOS EN LA CESTA DE LA COMPRA

El IPC de enero de 2026 fue el primero que publicó el INE en base 2025. La principal novedad de esta nueva base es la implantación de la nueva clasificación de consumo, de forma que el IPC pasa de 12 a 13 grandes grupos.

Además, en la nueva base se ha revisado la cesta de la compra, se han actualizado ponderaciones y se han introducido algunas novedades metodológicas.

Así, han entrado al IPC productos como los aguacates y los arándanos, en la alimentación; los refrescos de té y la cerveza con limón, entre las bebidas, y las radiografías en los servicios médicos, mientras que salen otros considerados en desuso, como la corbata y el pañuelo.

El IPC base 2025 incorpora mejoras en el proceso de recogida y grabación de los precios. Hasta ahora, si en la recogida de los precios se detectaba algún cambio relevante en las características del producto, el ajuste se incorporaba al cálculo del IPC un mes después de haberse producido.

Con el nuevo procedimiento, y gracias a la utilización ya generalizada de dispositivos electrónicos para la recogida de los precios, estos ajustes se incorporan en el mismo mes en que se produce el cambio.

Asimismo, el INE continúa trabajando en el desarrollo de métodos de recolección automatizada de la información, mediante el aprovechamiento de las bases de datos de las empresas (scanner data), la recogida automatizada de Internet (web scraping) y la utilización de medios informáticos en la recolección de precios en los establecimientos, que continuarán su incorporación al cálculo del IPC a lo largo de esta nueva base.