Durante su intervención en el encuentro ‘Competitividad para el crecimiento’, organizado por CECA, AEB y UNACC, ha defendido que la situación actual de «sobrerregulación» está «restando capacidad de financiación a Europa».
Los ejercicios de inspección han pasado de dos a siete al año para cada entidad financiera, según los datos de Romero, un factor que, a su juicio «incide en la competitividad del sector financiero» y es necesario «abordar».
Así, ha ahondado en que se necesita revisar el marco normativo y que la regulación «sea más previsible y estable» y volviendo a la estabilidad, ha dicho que ésta «no tiene sentido sin competitividad. «Hay una necesidad de considerar la competitividad en los mandatos de los supervisores».
«Si no es a través de la revisión de los mandatos, debe ser a través de cualquier otro mecanismo institucional», ha dicho Romero, para quien «la simplificación regulatoria no es un tema de bancos para bancos, es algo de lo que se va a beneficiar la economía española y europea».
Sobre la banca española, ha concluido señalando que «todos los indicadores apuntan a que» el sector aborda el actual contexto de incertidumbre «desde una posición de fortaleza». «Esto no es resultado del azar, es el resultado de un trabajo bien hecho» porque «el sistema financiero es una palanca de estabilidad y confianza para el conjunto de la economía española».

