La Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) ha comenzado la investigación después de meses de conversaciones con operadores alemanes para acabar con la disputa y ha instado a Alemania a continuar con negociaciones «constructivas» para poder «corregir este desequilibrio». De hecho, EEUU ha puesto como ejemplo el acuerdo cerrado con Reino Unido en abril sobre precios para estos productos.
«El presidente Trump ha dejado claro que los pacientes estadounidenses no deberían asumir una carga desproporcionada en la investigación y el desarrollo farmacéutico a nivel mundial», ha señalado el representante comercial de EEUU, Jamieson Greer.
Asimismo, Greer ha indicado que el Gobierno alemán ha comenzado tramitar un nueva ley para reducir su gasto en innovación farmacéutica, lo que «representa un grave retroceso en un momento en que nuestros socios comerciales deben asumir su responsabilidad y empezar a contribuir con la parte que les corresponde para financiar la investigación».
«La lucha contra las enfermedades es una carga compartida entre las naciones ricas. EEUU insta a Alemania a que pague la parte que le corresponde por los tratamientos innovadores que utiliza su población. Un reembolso justo fortalece la innovación médica y contribuye al desarrollo de la próxima generación de curas que salvan vidas», ha defendido Robert F. Kennedy, secretario de Salud y Servicios Humanos del país norteamericano.
Hace más de un año, el mandatario estadounidense, Donald Trump, solicitó a Greer que tomara las medidas necesarias para atajar los desequilibrios existentes en el mercado de la innovación farmacéutica con países extranjeros, quienes acaban obligando «a los pacientes estadounidenses a pagar una cantidad desproporcionada por la investigación y el desarrollo farmacéutico mundial», en palabras del inquilino de la Casa Blanca.

