Durante una movilización sindical europea celebrada en Madrid junto a la Confederación Europea de Sindicatos (CES), ambos dirigentes han defendido reforzar el modelo social europeo y han rechazado los intentos de reducir el proyecto comunitario a una mera unión económica.
«El futuro de Europa lo vamos a decidir los trabajadores y las trabajadoras de la Unión Europea», ha afirmado Álvarez, que ha contrapuesto a quienes quieren convertir Europa «solo en un mercado» con la aspiración sindical de construir «una Europa social».
Por su parte, Sordo ha advertido de que «la Unión Europea está en un dilema, el dilema del avance o el dilema del retroceso» y ha defendido profundizar en la integración política, económica e industrial del continente para reforzar su autonomía estratégica y reducir sus dependencias exteriores. «Europa tiene que ser un espacio donde el empleo con derechos y el modelo social sea su distintivo», ha subrayado.
En este contexto, el líder de CCOO ha llamado a combatir «la desregulación, la xenofobia, la austeridad y el fin del Pacto Verde», al considerar que el continente se enfrenta a un «dilema civilizatorio».
Ambos dirigentes han alertado además sobre el avance de la extrema derecha en Europa y han rechazado los discursos que buscan enfrentar a distintos colectivos sociales.
Álvarez ha criticado a quienes intentan enfrentar a jóvenes y pensionistas al sostener que las pensiones son responsables de las dificultades económicas de las nuevas generaciones. «El problema es repartir la riqueza que se está generando», ha afirmado, antes de rechazar también los mensajes que responsabilizan a la inmigración del deterioro de los servicios públicos o de las condiciones laborales.
Asimismo, los líderes sindicales han situado el acceso a la vivienda entre los principales desafíos sociales de España y de Europa. Sordo ha defendido que nadie debería dedicar más del 30% de sus ingresos a una vivienda digna y ha reclamado una intervención pública «mucho más contundente» para contener los precios.
Álvarez, por su parte, ha advertido de que «no hay salario, no hay convenio colectivo que pueda soportar los aumentos de la vivienda en el país» y ha exigido más vivienda social y alquiler asequible.
Por otro lado, ambos han defendido seguir elevando los salarios, reforzar la negociación colectiva y fortalecer los servicios públicos. Álvarez ha reclamado además una mayor contribución fiscal de las rentas más altas porque tienen que «pagar más los que más tienen» para sostener la sanidad, la educación y el sistema público de pensiones.
SORDO RECHAZA ELEVAR EL GASTO MILITAR AL 5% DEL PIB
En el ámbito europeo, Sordo ha defendido reforzar la autonomía estratégica de la Unión Europea, pero no elevando el gasto en defensa. En concreto, ha advertido de que destinar el 5% del PIB a defensa sería «la estación previa a políticas de recorte y a políticas de austeridad».
El secretario general de CCOO ha diferenciado entre una estrategia de seguridad europea propia y lo que ha denominado un «rearme subalterno» a los intereses de Estados Unidos. «¿Estrategia de seguridad propia de la Unión Europea? Sí. ¿Rearme subalterno de lo que quiere Donald Trump? No», ha resumido.
Por su parte, Álvarez ha defendido una Europa comprometida con la paz y el multilateralismo y ha reclamado el fortalecimiento de las instituciones internacionales como garantía para la defensa de los derechos humanos.
RESPALDO DE LA CES
Por su parte, la secretaria general de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), Esther Lynch, ha respaldado las reivindicaciones planteadas por los sindicatos españoles y ha advertido de que millones de trabajadores europeos siguen teniendo dificultades para llegar a fin de mes mientras continúan aumentando los beneficios empresariales.
Lynch ha rechazado la austeridad y las iniciativas de desregulación laboral y ha defendido «otra Europa» basada en «la solidaridad, los salarios dignos, los derechos de los trabajadores y la inversión en las personas».
La dirigente sindical también ha puesto a España como ejemplo de los resultados obtenidos cuando se aplican políticas respaldadas por los sindicatos y ha asegurado que los sindicatos españoles son «un faro para Europa en estos tiempos oscuros y difíciles».

