«Esta estabilidad adquiere un valor especial en un contexto de incremento del coste de la vida, ya que permite a las familias seguir incorporando a su dieta diaria un producto saludable, sostenible y económico, sin tener que renunciar a la calidad ni a la variedad de sus menús», ha subrayado ALE.
De esta forma reacciona a los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que revelan que las legumbres han registrado una variación interanual de apenas el 0,1% durante el último año, una cifra muy inferior a la del conjunto de alimentos y bebidas no alcohólicas, que han aumentado un 2,2%, y muy por debajo de la inflación general, situada en el 3,2%.
Esta diferencia, según ALE, las convierte en uno de los grupos de alimentos que mejor ha resistido la presión inflacionista de los últimos meses.

