Ya solo el mes pasado, la inflación se moderó al 0,2%, un punto y una décima menos. La variable subyacente, que obvia los alimentos y la energía por su volatilidad, subió un 0,4% después de que los víveres se abaratasen un 0,8% y la energía se encareciese un 1%.
Desglosado por ramas de actividad, destacan los avances mensuales de los precios de la recreación, deportes y cultura (0,9%), de la vivienda y servicios básicos (0,7%) y los transportes y los restaurantes y alojamientos (los dos con 0,6%).
Por el contrario, el coste de los alimentos y bebidas no alcohólicas retrocedió un 0,8% y el de la ropa y calzado y el de los seguros y servicios financieros bajaron en ambos casos un 0,2%. Después, los precios de la información y comunicación se mantuvieron invariables.

