La compañía Unilever ha anunciado este jueves que concederá una licencia a la industria heladera de hasta una docena de patentes de reformulación con la finalidad de que los helados permanezcan estables a una temperatura menos fría, de los 18 grados bajo cero a los menos 12 grados bajo cero, lo que permitirá reducir las emisiones de carbono.

La compañía ha detallado en una nota de prensa que las investigaciones llevadas a cabo a lo largo del último año en Colworth, el centro global de investigación y desarrollo (I+D) de helados de Unilever, así como dos proyectos piloto en Alemania, han confirmado una reducción de energía de alrededor del 25% por nevera cuando se aumenta la temperatura a los doce grados bajo cero; lo que supone una mejora para el medio ambiente y un ahorro económico.

De su lado, el director del negocio de helados retail de Unilever en España, Javier Gutiérrez, ha profundizado que donde más incidencia pueden tener es para reducir la huella de carbono es en el uso de productos lácteos y en el consumo energético de la cadena de frío.

Asimismo, ha contextualizado que la temperatura de cómo se mantienen los helados desde su fabricación hasta su consumo ha sido prácticamente invariable desde el inicio de la fabricación de helados hace más de 100 años, entre 18 y 20 grados bajo cero.

«Movernos a una temperatura más alta, a doce grados bajo cero, nos permitirá reducir el impacto de la huella de carbono entre un 20% y un 30% en relación con el consumo de energía vinculado a la temperatura», ha agregado el directivo.

Por ello, han considerado que es «muy importante» poder compartir con otros fabricantes y socios industriales estas patentes -han habilitado un correo electrónico de consulta a tal efecto- para que se trabaje así en la reducción de las emisiones en toda la industria, sin, además, «dejar de ofrecer helados de gran calidad, pero más sostenibles, a nuestros consumidores».

PLAN DE TRANSICIÓN CLIMÁTICA

Las emisiones de las neveras de helados representan el 10% de la huella de gases de efecto invernadero de la cadena de valor de Unilever, ha afirmado la compañía, y, por ello, su plan de acción para la transición climática establece la hoja de ruta para alcanzar sus objetivos climáticos, incluido el logro de cero emisiones netas en toda su cadena de valor para 2039.

Asimismo, tienen como objetivo reducir a la mitad el impacto de las emisiones de sus productos sobre la base del uso del consumidor para 2030, en comparación con la línea de base de 2010.

En lo que respecta a las neveras de helados, esto incluye reducir el consumo energético de los frigoríficos mediante la innovación de los principales componentes técnicos (por ejemplo, los compresores), explorar programas que permitan alimentar los congeladores con electricidad renovable y trabajar para «calentar» los arcones congeladores.