Economía

Alemania y Francia, presionadas para aclarar a qué candidato apoyan para presidir el BEI

El ministro de Finanzas de Bélgica, Vincent Van Peteghem, sobre quien recae la presidencia del consejo de gobernadores del Banco Europeo de Inversiones (BEI) ha apremiado a los principales accionistas, Alemania y Francia, a aclarar sus apoyos a unas candidaturas entre las que se encuentra la de la vicepresidenta segunda y ministra de Asuntos Económicos en funciones, Nadia Calviño.

El belga ha recordado que el candidato ganador deberá reunir el apoyo del 68% del capital del banco y de al menos 18 Estados miembro, cuya participación se reparte en función de su peso económico en la UE expresado en el PIB en su entrada en la Unión –España contribuye con el 9,66%– lo que hace que resulte indispensable el apoyo de las principales potencias económicas de la UE.

El pasado mes de octubre en Santiago de Compostela el ministro de Finanzas alemán, Christian Lindner, aseguró haber tomado ya una decisión, evitó hacer público el candidato al que respaldará, a pesar de que tanto él como su homólogo francés, Bruno Le Maire, alabaron el perfil de Calviño, pero sin comprometer apoyos.

«El tiempo se acaba para tomar una decisión», ha advertido el ministro belga, que ha destacado la importancia de cerrar el proceso ya que, de lo contrario sería «perjudicial» tanto para el banco como para la UE, por lo que este jueves actualizará a sus homólogos la situación con el foco en la «urgencia» de elegir un candidato.

En este sentido, Van Peteghem ha elevado la presión sobre los grandes accionistas, los países con una mayor participación en el BEI, para que dejen clara su posición «más pronto que tarde», lo que permitirá avances en el proceso.

Por su lado, Calviño, que se disputa ser la sucesora de Werner Hoyer al frente del BEI con la hasta ahora vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea responsable de Competencia, la liberal danesa Margrethe Vestager, –además de otros tres candidatos– ha reiterado este miércoles en Bruselas que cuenta con «fuertes apoyos», aunque no ha revelado cuáles son, mientras continúa el periodo de consultas.

Asimismo, ha insistido en desvincular su candidatura de la de la ciudad de Madrid como sede de la Autoridad Europea de Lucha contra el Blanqueo de Capitales (AMLA, por sus siglas en inglés) ya que se trata de «dos procesos que no tienen relación» y ha desmentido que esta pueda utilizarse como moneda de cambio para lograr los apoyos de otros países que aspiran a albergar la nueva autoridad europea, como es el caso de Francia, que la quiere para París.