La inversión extranjera directa (IED) emitida por América Latina creció un 75% en 2022 respecto al año anterior, hasta un máximo histórico de 73.000 millones de dólares (unos 67.900 millones de euros), lo que confirma un fuerte dinamismo y una destacada presencia exterior de la región.

Este comportamiento tan dinámico de la inversión en el exterior viene explicado principalmente por la reinversión de dividendos, a lo que se añade a la fuerte recuperación experimentada ya en 2021.

Además, según se desprende del informe ‘Global Latam 2022’, promovido por ICEX-Invest in Spain, en colaboración con la Secretaría General Iberoamericana (Segib), la integración regional a través de los flujos de inversión directa está mucho más avanzada que la del comercio intrarregional.

ESPAÑA, PRINCIPAL DESTINO

Entre los destinos de esta inversión, España se encuentra en primera posición, al llegar ya a más de 68.000 millones de euros, lo que supone un 11% de toda la inversión extranjera recibida por el país.

Con todo, la inversión de América Latina en España en 2022 fue de 1.101 millones de euros, un 32,9% menos que en el año anterior. Esto se explica por operaciones puntuales de reestructuración empresarial registradas en el año anterior. El dinamismo se manifiesta, no obstante, en el aumento sustancial del número de proyectos de inversión originados por la llegada a España de pymes y ‘startups’ de la región.

En 2022, se anunciaron 39 proyectos de inversión en España, frente a los 24 de 2021, lo que es reflejo de una clara apuesta inversora del capital latinoamericano por el mercado español, que se consolida como la puerta de entrada para el mercado europeo.

Comparado con España, el pasado año, los proyectos de inversión anunciados por compañías latinoamericanas en Alemania fueron nueve, en Francia tres o en Italia uno.

BRASIL INVIRTIÓ UN 90% MÁS en 2022

Brasil, México y Chile concentran cerca del 80% de la inversión extranjera directa emitida en el periodo comprendido desde la pandemia, porcentaje que se mantiene en 2022. El primer inversor exterior de la región fue Brasil, que invirtió en 2022 un 90% más que el año anterior, 30.694 millones de dólares (28.550 millones de dólares), lo que equivale al 40% del total.

Por su parte, México recuperó su tradicional ritmo inversor transfronterizo, multiplicando el flujo de inversión por 50 hasta los 16.878 millones de dólares (15.700 millones de euros). Mientras, Chile es el único país entre los de mayor tamaño de la región que redujo su ritmo inversor en 2022.

El sector en el que más proyectos se realizaron en 2022, fue el de software y servicios de tecnologías de la información, llegando a un total de 108. Esta cifra es prácticamente el doble del número de los destinados a servicios financieros (57), que ocupa el segundo lugar.

Asimismo, durante los últimos años se ha hecho patente que América Latina cuenta con un importante papel en el proceso de transición verde y de descarbonización de la economía. Desde 2015 hasta finales de 2022, los bonos verdes emitidos en América Latina ascendieron a 41.228 millones de dólares (38.354 millones de euros), con un total de 291 bonos de 186 emisores diferentes.