El Índice de Gestores de Compras compuesto (PMI, por sus siglas en inglés) de la eurozona ha subido en enero al 50,2 desde el 49,3 registrado el diciembre, según ha desvelado S&P Global.

Que esta cifra rebase el 50 conlleva una expansión de la actividad no vista desde junio del año pasado.

Principalmente, este alza se vio impulsado por los sectores tecnológicos, farmacéuticos y de los cuidados de la salud.

No obstante, los servicios industriales también repuntaron y volvieron al terreno de la expansión, mientras que las desaceleraciones en los servicios financieros y en el de recursos básicos se contuvieron.

En términos desagregados, el PMI de Actividad Comercial del Sector Servicios se encuentra en máximos de hace seis meses, con 50,7, esto es, una subida de 0,9 respecto al último mes de 2022.

Por su parte, el PMI del Sector Manufacturero alcanzó el 48,8 desde el 47,8 de diciembre. También en máximos desde hace cinco meses.

Asimismo, el PMI de Producción del Sector Manufacturero, que mide si la actividad de las empresas es superior, igual o inferior al mes anterior, se anotó un 49,0, una subida de 1,2 puntos. De nuevo, una marca imbatida desde hace siete meses.

ATONÍA EN LAS LOCOMOTORAS DE LA EUROZONA.

En cuanto a economías nacionales, Alemania acusó una caída mínima de la actividad total, pues su PMI compuesto aumentó del 49,0 al 49,7 en enero, su máximo desde julio de 2022, fruto de una revitalización del sector servicios. Sin embargo, la producción manufacturera continuó en declive.

Por otro lado, Francia se contrajo por tercer mes consecutivo. Su PMI compuesto se redujo del 49,1 de diciembre al 49,0 de este mes, pues la atenuación en la caída de la producción industrial no pudo compensar una contracción más intensa del sector servicios.