Iberdrola ha defendido limitar los precios en los mercados de gas mediante un mecanismo dinámico, trasladando una señal de precios «más acorde con la realidad», y ha considerado que los Estados europeos deben alcanzar un acuerdo «más ambicioso» que el que se ha planteado de limitar el precio para las compras de gas natural a 275 euros por megavatio hora (MWh), indicaron a Europa Press en fuentes de la energética.

La energética afirmó que este precio está muy por encima de las cotizaciones de los mercados alterativos de gas natural licuado (GNL), por lo supondría una señal «poco eficaz» para contener los precios.

Así, la compañía estimó que es posible adoptar medidas que limiten el precio del gas de manera efectiva mediante un mecanismo dinámico basado en una cesta de índices líquidos representativos del precio del GNL, «los cuales no se ven afectados por comportamientos especulativos derivados de las restricciones de suministro de gas ruso».

En este sentido, las mismas fuentes subrayaron que un cap dinámico, basado en cotizaciones de GNL e incrementado en una prima, garantiza la seguridad de suministro, pues permite atraer el GNL necesario para la Unión Europea (UE), y al mismo tiempo beneficia a los consumidores reduciendo su exposición a precios elevados».

También destacaron que esta medida podría tener «efectos inmediatos» para aquellos consumidores industriales con contratos de suministro indexados a TTF y reducir además los precios de electricidad.

Igualmente, Iberdrola apoyó medidas para acelerar el desarrollo de proyectos renovables y el consumo de electricidad renovable, lo que, a largo plazo, «es la mayor garantía para conseguir la descarbonización y reducir la dependencia energética de Europa».

Tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demógrafico, Teresa Ribera, dejaron claro la pasada semana que la propuesta de la Comisión Europea para fijar un tope de 275 euros/MWh al precio de las compras de gas era «claramente insuficiente», y pidieron a la Unión Europea «compromiso europeo y ambición para abordar» una solución.

El mercado de gas está viviendo una situación sin precedentes, con incrementos de precios desorbitados, como consecuencia de la escalada bélica en Ucrania y de la respuesta de la UE de reducir el consumo de gas y petróleo de Rusia, que están afectando a la industria gasintensiva y a los mercados de electricidad.

Así, los precios de los principales mercados europeos, caso del TTF holandés -de referencia en Europa- han estado por encima de los precios que se estaban pagando en mercados alternativos de GNL. Lo que refleja que Europa está padeciendo una situación de especulación, que altera el normal funcionamiento de los mercados.