Las asociaciones que integran a los sectores de alimentación, bebidas, perfumería y cosmética, droguería, hostelería, textil, ferretería y bricolaje, electrodomésticos y bienes tecnológicos de consumo han hecho un «llamamiento desesperado» al Gobierno para que aplace la entrada en vigor del impuesto al plástico, tras la reciente decisión de Italia de hacerlo, alertando de que esta tasa añadirá un sobrecoste y más presiones inflacionistas en un «momento crítico» para la economía, afectando también a las inversiones y al empleo.

En concreto, las organizaciones de los principales sectores de
consumo que se han unido este jueves en esta reinvidicación son ACES, Acotex, Adelma, Aecoc, AFEB, Anged, Applia, Asaja, Asedas, Cooperativas Agroalimentarias, FECE, FIAB, Foro Interalimentario, Marcas de Restauración y Stanpa.

Tras la reciente decisión del nuevo Gobierno italiano de seguir aplazando la entrada en vigor de este gravamen, España se ha quedado sola en Europa con la introducción de esta tasa, que no es obligatoria para los Estados miembros, y que supondrá añadir sobrecostes a sus empresas en un contexto especialmente delicado, ya que se estima un impacto directo de 690 millones de euros e indirecto de más de 1.100 millones de euros.

El director general de Aecoc, José María Bonmatí, ha considerado que la entrada en vigor de este impuesto a partir del 1 de enero llega en un «momento inadecuado». «Queremos trasladar una petición de última hora al Gobierno, la entrada en vigor de este impuesto no es oportuno y en un entorno tan difícil con la inflación tan importante que tenemos, es como echar gasolina en el fuego», ha indicado.

«España puede ser pionera en muchas cosas, pero en este caso nos vamos a quedar solos, ya que puede poner en peligro a mucha pyme que está en una situación delicada. Tener ese elemento diferencial es una enorme pérdida de competitividad. Pedimos al Gobierno un aplazamiento de al menos de un año, ya que el reglamento europeo no impone a ningún país este impuesto. Seremos el único país que lo hace, no hay ninguna imposición europea», ha recalcado.

La directora general de Stanpa, Val Díez, ha reconocido su preocupación por esta situación y hace un «llamamiento desesperado» al Ejecutivo, advirtiendo de que la entrada de vigor de este impuesto puede frenar las inversiones de multinacionales del sector de la industria del cuidado personal e higiene que realizan en España.

«Este impuesto está haciendo que multinacionales que invierten en España estén reconsiderando las inversiones que estaban en marcha y podrían llevarse a otros países donde este impuesto no existe. Estamos muy preocupados y pedimos que reconsidere este impuesto», ha subrayado Díez.

Por su parte, el director general de FIAB, Mauricio García de Quevedo, ha hecho un llamamiento al Gobierno para que reflexione ante la inminente entrada en vigor de este impuesto. «Creemos que se tiene que tener en cuenta por el impacto que va a tener en un sector donde el 95% son pymes, y es un impuesto que no viene solo, ya que se estima en 1.150 millones de euros en costes adicionales», ha indicado.

«Por el impacto tan grave, creemos que hay que retrasarlo un año porque se puede y hay margen para hacerlo. Esperemos a que el contexto mejore un poquito y veamos que Italia ha demostrado una sensibilidad y ahora lo retrasan un año con el actual contexto», ha subrayado García de Quevedo.

Mientras que el presidente de Acotex, Eduardo Zamácola, ha recordado que el sector textil aún no se ha recuperado tras la pandemia y vende un 30% menos, por lo que este impuesto es «poner más palos en las ruedas». «Pedimos que se retrase para que tengamos una oportunidad para remontar, para que se explique mejor y sepamos los mecanismos de cómo se pagará ese impuesto», ha recalcado.

CREEN QUE SE TRATA DE UN IMPUESTO MERAMENTE RECAUDATORIO

Por otro lado, las organizaciones han lamentado la falta de interlocución que hay actualmente con el Ejecutivo sobre todo en este tramo final. «Hubo comunicación con los Ministerios con los que tratamos habitualmente al inicio, pero ahora ha cambiado el entorno, que es mucho peor que el que teníamos. Por parte de los ministerios con los que tenemos relación hay receptividad, pero no tienen poder para cambiarlo, es una decisión que es recaudatoria», ha precisado Bonmatí.

Mientras que Zamácola ha reconocido que falta comunicación con el Gobierno. «La desesperación que mostramos hoy refleja lo que hay en el otro lado. Nos escuchan, pero luego no dan la mejor de las respuestas, por eso pedimos que se nos escuche, reaccionen y actúen», ha recalcado.

Por su parte, el presidente de ACES, Aurelio del Pino, cuya asociación representa a gran parte de los supermercados en España, ha reiterado también que esta norma es «fundamentalmente recaudatoria».

LAMENTAN QUE NO LLEGUEN LAS AYUDAS DE LOS PERTE

Por otro lado, el director general de FIAB ha lamentado que las ayudas europeas de los Perte no estén llegando a las empresas, al tiempo que ha avanzado que saldrá la convocatoria en diciembre del Perte Agroalimentario.

«No creemos que los Perte estén configuradas para las pymes. Nos hemos reunido recientemente y nos han dicho que iban a flexibilizar las bases para que pudieran entrar y que en la primera quincena de diciembre saldría la primera convocatoria del Perte agroalimentario», ha avanzado.

Por su parte, el representante de Asaja en el encuentro ha calificado «broma» la cantidad que se ha destinado para este Perte, al tiempo que cree que es «casi imposible» que agricultores y ganaderos puedan acceder a estas ayudas.

REITERAN SU COMPROMISO CON EL MEDIO AMBIENTE

Todas las empresas de los sectores representados han dejado claro que están «firmemente comprometidas» con la reducción de los plásticos de un solo uso y han recordado que van por delante de la legislación en su compromiso con el medio ambiente y, en la gestión del plástico, ya que la gran mayoría han adoptado medidas como el rediseño, la reducción de peso o la reutilización para tratar de minimizar la presencia de este material en el ‘packaging’.

De hecho, según datos de Eurostat, España se sitúa entre los
países con mejores ratios de reciclaje de envases de plástico (51,4%), por delante de naciones como Alemania, Francia o Italia y del conjunto de la media europea (37,7%).

Además, disponen de informes e indicadores que confirman que, en los últimos años, sus empresas han reducido en un 21,7% el porcentaje de plástico utilizado, que el 69,1% del plástico que emplean es reciclable o reutilizable y que el 35,1% del plástico de sus ‘packagings’ procede de plástico reciclado.