El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha calificado este martes de «escandaloso» que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) «no haya metido mano» a las petroleras por inflar «artificialmente» el precio de los carburantes.

«Meter mano significa que las consecuencias de la sanción no sean una parte pequeñita de los beneficios que están teniendo por sus políticas de precios. El Gobierno tiene que instar a la CNMC a hacerlo y, si no funciona, habrá que cambiar a sus miembros. Pero es un escándalo que tengamos los precios que tenemos, que no tienen nada que ver con el precio del combustible y que las petroleras estén teniendo beneficios absolutamente de usura que tienen que ver con un aumento artificial de los precios», ha denunciado.

Álvarez, en declaraciones a RNE recogidas por Europa Press, ha insistido en que el precio actual de los carburantes no tiene relación directa con su coste, lo que demuestra que «el mercado no funciona» y que existe una «connivencia» entre las petroleras a la hora de fijar los precios de los combustibles.

El líder de UGT ha recordado al Gobierno que tiene que garantizar la ruptura de estos «oligopolios» y ha criticado que la CNMC no haya intervenido todavía. «Francamente es como si no la tuviéramos, sólo sirve para los pequeños elementos de distorsión, cuando hay algún poderoso ni se la ve ni se la espera (…) Hay unos pocos que se están llevando mucho y unos muchos que no tienen para pagar la cesta de compra», ha denunciado.

Para el dirigente sindical, el hecho de que la inflación subyacente esté prácticamente «tocándose» con el IPC general (6,3% frente a 6,8% en noviembre, según los datos avanzados) demuestra que los beneficios empresariales están «disparados» y que las empresas están «haciendo caja».

«Si el efecto de los combustibles lo hemos superado y va a la baja, lo razonable es que este mismo elemento ayude a bajar los precios, pero no es así. Y esto va al bolsillo de las empresas», ha criticado el líder de UGT.

NO VE CLARO QUITAR LA AYUDA AL COMBUSTIBLE

Preguntado por si debería eliminarse la ayuda de 20 céntimos al combustible para toda la población y hacerla más selectiva, Álvarez ha insistido en que, antes de quitar este «soporte», el Gobierno debería hacer tomado decisiones para rebajar los precios de los combustibles instando a la CNMC a actuar contra las petroleras.

El secretario general de UGT ha indicado que la ayuda de 20 céntimos de euro por litro de combustible está permitiendo, en buena parte, controlar la inflación, y ha pedido que, si hay que retirarla, se haga «con consenso» y tras un análisis en profundidad de los efectos que tendría su eliminación.

«Tratar igual a los desiguales no es la mejor política, pero cuando has tratado igual a los desiguales hay que tener mucha precaución a la hora de tomar decisiones. Hasta ahora las organizaciones sindicales no hemos sido consultadas ni se nos ha comentado lo que se piensa hacer en este tema. Pero previamente a cualquier decisión hay que tener la seguridad de que esto no va a volver a trastocar el IPC», ha argumentado.

MOVILIZACIONES PARA SUBIR SALARIOS

En cuanto a la postura de la CEOE de negociar las subidas salariales convenio a convenio en lugar de pactar con los sindicatos un marco general para la negociación salarial, Álvarez ha denunciado que el presidente de la patronal, Antonio Garamendi, con su postura, «está dejando a muchísimos trabajadores de sectores donde la presencia sindical es más débil sin derecho a la negociación colectiva».

Así, en los sectores donde hay presencia sindical, el líder de UGT ha afirmado que los convenios se están firmando «en condiciones muy razonables» y que se está recuperando la cláusula de revisión salarial «a base de movilizaciones».

«¿Qué es lo que quiere el señor Garamendi para España? ¿Que vayamos a un proceso de movilizaciones permanente? ¿Que nos convirtamos en un país con un alto nivel de conflictividad social? Porque esa es la consecuencia del posicionamiento que tiene la CEOE», ha advertido Álvarez.

El líder de UGT ha explicado que los sindicatos quieren un acuerdo de carácter general que actúe como un «paraguas» para los colectivos que trabajan en sectores no organizados sindicalmente y que son, sobre todo, mujeres y jóvenes. Para ellos, persiguen un incremento salarial más alto y, a cambio, Álvarez se ha mostrado dispuesto a «achatar» la subida salarial de aquellos sectores donde los sindicatos tienen más fuerza.

El secretario general de UGT ha explicado que en enero miles de convenios caducan y hay que volver a negociarlos, por lo que los sindicatos seguirán llevando a cabo movilizaciones, cuya definición están debatiendo actualmente con CCOO. Lo que sí ha avanzado es que quiere que estas nuevas movilizaciones «no sean tan aisladas, sino que sumen a más sectores» y que haya una mayor coordinación entre las propias organizaciones sindicales.

«A partir de junio de 2022, los convenios que se han firmado tienen aumentos salariales sustancialmente mayores a la media porque es el momento en el que hemos empezado este proceso de movilizaciones. Realmente es triste que tengamos una patronal que sólo se mueve por la movilización, es dramático que tenga tan poca visión de país y del propio sistema económico», ha remarcado.