El subgobernador del Banco de Inglaterra, Dave Ramsden, ha reconocido que, a pesar de que su postura actual es favorable a continuar endureciendo la política monetaria, estaría dispuesto a considerar una bajada de los tipos de interés en caso de que la evolución de la economía y la inflación mostrasen una mayor debilidad de lo esperado.

En un discurso, ha destacado el empeoramiento a lo largo del último año de las perspectivas del Banco de Inglaterra, que en sus últimas previsiones contempla que la inflación escale hasta el 10,9% en el cuarto trimestre de 2022, casi el triple de lo que esperaba hace un año, antes de moderarse de forma sustancial a mediados del próximo año y situarse por debajo de la meta del banco central a finales de 2024.

Asimismo, «con la economía probablemente ya en una recesión que se prevé prolongada», Ramsden ha indicado que el Banco de Inglaterra ahora espera que el PIB se contraiga de forma interanual en el cuarto trimestre de 2023 y 2024, hasta 7,5 puntos porcentuales por debajo de lo esperado hace un año.

En este sentido, suponiendo que en el corto plazo la economía británica evolucione ampliamente de acuerdo con las últimas proyecciones del Banco de Inglaterra, el subgobernador de la entidad ha expresado su opinión en favor de más aumentos de los tipos para garantizar un regreso sostenible de la inflación hacia la meta de la institución.

«Aunque mi sesgo es hacia un mayor endurecimiento, si la economía se desarrolla de manera diferente a mis expectativas y la persistencia de la inflación deja de ser una preocupación, entonces consideraría el caso
caso de una reducción de la tasa, según corresponda», ha indicado.