La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha acusado este jueves a los «gobiernos ninis» de haber aplicado a lo largo de la historia democrática de España un «modelo deliberado» para convertir el paro juvenil en estructural».

Díaz ha defendido a los jóvenes españoles de «todas las catástrofes y doctrina que se vierten sobre ellos» y ha señalado que los «ninis», en alusión a aquellos que ni estudian ni trabajan, no son ellos, sino los gobiernos anteriores que no les ofrecieron «ni alternativas ni soluciones».

«Ha habido una estrategia deliberada de convertir el paro juvenil en estructural y voy a ser clara: desde la primera reforma laboral, de 1984, la respuesta fue hacer un contrato basura devaluando las condiciones de los jóvenes pensando que así íbamos a reducir el paro. Las subsiguientes (reformas) no solo hicieron esto, sino que agudizaron este planteamiento. Fue un modelo deliberado, erróneo, fallido, ineficiente económicamente», ha dicho Díaz en su intervención en el Foro Tendencias 2023, organizado por ‘El País’.

En contraposición a esas reformas, la vicepresidente segunda y ministra de Trabajo ha aludido a la emprendida desde su Ministerio, con el acuerdo de los sindicatos y los agentes sociales. Díaz ha recalcado que la nueva normativa ha reducido en 11 puntos la tasa de paro juvenil, al 31% a cierre del tercer trimestre, según la Encuesta de Población Activa (EPA), aunque sigue siendo «inaceptable».

La ministra ha recalcado que los jóvenes «no son los responsables de la situación» de paro que viven, sino los afectados por «las respuestas publicas que se han dado».

Díaz ha abundado en sus críticas a los «gobiernos nini» por precarizar la vida de los jóvenes con otras políticas, como las de vivienda, por impulsar la especulación y olvidar las vivienda pública y el alquiler social.

«Hablar de precariedad no es hablar solo del mercado de trabajo, es hablar de la vida de la gente», ha añadido.

REFORMA LABORAL «MUY POSITIVA»

Díaz ha reconocido que la tasa de paro en España, del 12,67% en la última EPA, «es muy elevada», aunque considera que es una mejora si se tiene en cuenta que «la tasa media española, sin crisis, era del 17%».

El mercado laboral español se encuentra «en una posición que nunca se soñó», con unos 20,5 millones de ocupados, la tasa de afiliación de mujeres más alta, más jóvenes ocupados y con más contratos indefinidos, como ha enumerado la ministra.

Díaz ha indicado que «el empleo está funcionando moderadamente bien», tanto en datos de paro como en la calidad del trabajo que se crea, y ha avanzado que su cartera espera una tasa de paro del 12,2% en 2023.

La ministra cree que el éxito de la reforma laboral se debe al acuerdo en el diálogo social, con el respaldo del Gobierno, los sindicatos y la patronal, y a su capacidad de «romper muchos dogmas» y de «tomarse en serio las soluciones para avanzar».

El Ministerio de Trabajo y Economía Social tiene tres mesas de diálogo abiertas, como ha apuntado Díaz, para seguir corrigiendo «las disfuncionalidades en el mercado de trabajo».

FELICITA A GARAMENDI

Díaz ha celebrado que Antonio Garamendi lograra este miércoles la reelección como presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) para seguir trabajando en esas mesas de diálogo.

Las negociaciones pendientes son el Estatuto del Becario, la Ley de Formación y la siniestralidad y la salud en el trabajo. Esta última con una mesa de diálogo que «está siendo muy difícil».

«No solo no me conformo sino que soy ambiciosa para reparar las deficiencias que tenemos. En el mercado de trabajo las cosas van bien, pero tienen que ir mejor. Reivindico los acuerdos, la política va de la mano de los acuerdos porque así es como se cambia la vida de la gente», ha insistido la ministra.

Díaz ha apelado al diálogo y el acuerdo en una situación de «crisis» como la actual, ya que dan «certeza y confianza», y ha rechazado el «ruido» que solo «eleva los decibelios».

La ministra defendido el diálogo social, incluso cuando alguna de las partes decide quedar fuera del acuerdo, porque así «la norma ya es de las partes».