Los consumidores españoles realizan compras de productos de droguería durante 28 ocasiones en el año, con un ticket medio de compra de 5,56 euros por adquisición, lo que supone registrar cifras similares a las de 2019, último año antes de la pandemia.

La droguería, al igual que ha ocurrido con otros sectores dentro del gran consumo con el fin de la pandemia, ha conseguido mantenerse estable en 2022 y ha empezado a recuperar los hábitos de compra previos a la pandemia, según datos de la consultora Kantar.

Respecto a la afectación que ha tenido la inflación en el sector, esta se ha situado en el 5,1% en lo que va de año, por debajo del promedio de productos de gran consumo, que ha alcanzado el 6,4% de enero a septiembre.

No obstante, en este contexto de estabilidad, se perciben algunas diferencias entre categorías. Así, los productos desechables del sector de la droguería han conseguido crecer hasta septiembre un 7,1%, mientras que los productos para el cuidado del hogar caen casi un 6% de facturación.

Con relación al cuidado de la ropa, se mantiene estable, aunque ha bajado ligeramente (-0,3%). Así, respecto a los productos para el cuidado de la ropa en particular, estos han sufrido una serie de cambios provocados por variaciones en los hábitos de los consumidores.

Estos cambios de hábitos se han trasladado al tipo de productos que compramos. En el último año, se ha dedicado un menor gasto a los detergentes, que, a junio de 2022, habían caído en valor un 14,6% respecto a 2019. Este ahorro se ha compensado con los suavizantes, aunque también han sufrido una bajada del 2,3%.

Según los expertos de Kantar, a pesar de que en tiempos de incertidumbre los hogares intentan ahorrar prescindiendo de algunos productos, como pueden ser los suavizantes, sí se valora su capacidad de innovación. De hecho, complementos como los potenciadores de fragancia han aumentado su penetración en un 8,5%.

SE PONEN MENOS LAVADORAS POR EL COSTE DE LA ENERGÍA

El hecho de que cada vez se compre menos detergente va de la mano de una reducción en el número de lavadoras que se ponen –en promedio, tres por semana–, lo que está afectando negativamente a la categoría. En concreto, ahora se pone dos veces menos la lavadora al mes que hace tres años y el 46% de los hogares españoles afirma que ‘ahora pone menos lavadoras’, un 13% más en comparación con 2019.

«Este incremento se debe en gran parte a la subida de la factura de la luz y a la capacidad de la lavadora: el 37% de los hogares tiene ahora una lavadora de mayor carga, de entre 8 y 9 kilos, y el 4% incluso de 10 kilos o más. En la necesidad de contener los gastos, concentramos las coladas en franjas horarias económicas y usamos programas de ahorro a baja temperatura empleando, básicamente, detergente y suavizante», ha señalado la directora de Cliente en Kantar, división Worldpanel, Sara Rodríguez.

Además, la creciente evolución de la marca blanca también se ha notado en los productos para el cuidado de la ropa, donde ésta se ha incrementado en 3,5 puntos con respecto a la prepandemia, hasta llegar al 43,8%, con la buena relación calidad-precio como principal motivador para el 64% de los hogares que optan por ella.

Internet, que salió beneficiado durante el confinamiento, sigue ganando hogares compradores para la categoría respecto a 2019, consiguiendo un 5,8% de penetración a mitad de año, aunque baja en comparación a los dos años anteriores, cuando llegó a obtener un 6,7%.

De esta forma, las categorías para el cuidado del hogar son las que están sufriendo, en mayor medida, dentro del sector, principalmente de la mano de productos de lavavajillas a máquina y limpiadores. Respecto al primero, se está viendo perjudicado por la recuperación del consumo en Horeca, ya que se pasa menos tiempo en casa y se friega menos, así como por el incremento de la factura de la luz, ya que se reduce el número de lavavajillas que se ponen, lo que explica un cierto trasvase hacia fregar los platos a mano.

Además, las rutinas de limpieza se han simplificado y, además, también se busca ahorrar mediante los productos, impulsando el uso de lejía y productos multiusos -estos últimos concentran el 40,8% de cuota-, así como a través de la marca blanca, que consigue una penetración 5,5 puntos por encima (83,9%) de la de fabricante.