La presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, ha asegurado que la reciente COP 27 ha supuesto «una decepción», ya que los acuerdos a los que se han llegado «no impedirán» que se supere el máximo de +1,5 grados que se había fijado para final de siglo.

En su participación en los ‘Desayunos Esade’, organizados por Esade Alumni en colaboración con Criteria Caixa, Corredor advirtió de que el camino a la sostenibilidad es «largo, tortuoso y urgente», por lo que es necesario «transitarlo para evitar las catástrofes anunciadas desde el principio de la historia de la humanidad».

Así, consideró que el escenario actual es muy similar al del primer tercio del siglo XX, «con guerras, pandemia y crisis económica», pero, sin embargo, indicó que hay razones para ser optimistas en la capacidad de los seres humanos para superarlas. «Hoy contamos con herramientas, como la tecnología, y con un entendimiento mayor que hace cien años», añadió, según informó Esade en un comunicado.

Por otra parte, Corredor, citando el barómetro de confianza Edelman, reconoció que existe «un elevado grado de desconfianza de la sociedad en las instituciones» y, por eso la responsabilidad de la lucha contra el cambio climático «recae todavía más en las empresas», que tienen que ir «un paso más allá del ESG y evolucionar a la denominada transformación social competitiva, donde el beneficio es primero para la sociedad y después para la empresa».

En el caso concreto del grupo que preside, aseguró que la sostenibilidad significa «dejar las cosas mejor que nos las encontramos», y eso inspira, añadió, el nuevo Plan de Sostenibilidad de la compañía, que incluye 87 objetivos «cuantitativos, medibles y que forman parte de los objetivos gerenciales de la compañía».

Además, Corredor analizó el papel de Redeia en la transición ecológica y la transformación digital, y puso el acento en la necesidad de llevarlas a cabo con criterios de justicia e inclusividad desde y para todos los sectores de la economía.

«Con este fin, en 2021 reformulamos nuestro plan estratégico y propósito. Este último es garantizar el suministro y la conectividad impulsando con criterios de sostenibilidad, una transición ecológica justa, poniendo en valor nuestra neutralidad y contribuyendo a la cohesión social y territorial», manifestó.

A este respecto, advirtió de que el compromiso de Redeia con la sostenibilidad tiene que ver con «cómo incorporamos los Objetivos de Desarrollo Sostenible y las agendas 2030 y 2050, sino también en cómo medimos nuestro impacto», señaló en relación a la futura obligatoriedad de las empresas cotizadas a proporcionar a sus accionistas la información cuantitativa y cualitativa ante esta materia.