Los técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI) han finalizado este miércoles su revisión anual de la economía española, el conocido como ‘Artículo IV’, y han concluido que el crecimiento del producto interior bruto (PIB) del país será «relativamente débil» en los próximos trimestres.

«Se prevé que el crecimiento sea relativamente débil en los próximos trimestres debido a una demanda externa débil y al deterioro de la confianza de los consumidores», ha subrayado el FMI en sus conclusiones de la revisión económica del país.

El organismo multilateral considera que la actividad económica «debería repuntar en el transcurso de 2023» gracias a que se disipen los problemas de ofertas, a la recuperación de los servicios con contacto intensivo y a la aceleración de inversiones del Plan de Recuperación.

En este sentido, aunque el Fondo ha determinado que el uso de fondos europeos «está acelerándose» y eso es algo positivo para España, ha criticado que existe una «falta de información sistemática e integral sobre la ejecución, incluyendo aquella en términos de contabilidad nacional». Esto hace difícil evaluar si los recursos públicos están llegando a la economía real.

En términos de PIB, el FMI ha revisado al 4,6% el crecimiento esperado para 2022. Esta revisión se debe a que su última previsión, publicada en octubre, no tuvo en cuenta el último dato disponible de crecimiento del segundo trimestre, por lo que ya en el momento de su publicación resultaban pesimistas. Para 2023 la previsión ha quedado situada sin cambios en el 1,2%. De esta forma, España no recuperará su nivel económico previo a la pandemia hasta comienzos de 2024.

El organismo ha alertado de que las perspectivas «están sujetas a gran incertidumbre y los riesgos en su mayoría se inclinan a la baja». Los principales riesgos son energéticos por los precios de la electricidad o el gas natural, pero el FMI también ha señalado a una desaceleración más brusca de lo previsto de la economía mundial o a un endurecimiento más pronunciado de las condiciones financieras como consecuencia de la subida de tipos de interés del BCE.

DEUDA Y PENSIONES

A nivel fiscal, los técnicos del FMI consideran que la deuda pública sigue siendo elevada y se necesita un esfuerzo «sostenido» de consolidación. Así, aunque la respuesta del Gobierno fue «muy eficaz» para contener los efectos de la pandemia, también fue costosa al elevar la proporción deuda/PIB hasta el 118%.

En este sentido, la consolidación de déficit primario de 0,3 puntos porcentuales previstas en el plan presupuestario provisional para 2023 es «apropiado» para el FMI, aunque ha alertado de que su ejecución está sujeta a que los ingresos sean sólidos y haya un menor gasto en medidas energéticas.

El FMI considera necesario un ajuste de 0,6 puntos porcentuales por año desde 2024 para que España logre una posición fiscal casi equilibrada para 2030.

Respecto a las pensiones, el FMI considera que son necesarias «medidas adicionales» para contrarrestar el aumento del gasto futuro derivado de su indexación a la inflación. Para 2050, la consecuencia de esta medida es elevar el gasto en pensiones en un 3,25% del PIB.

El organismo ha alertado de que «solo una parte» de este incremento estaría compensada por otras medidas adoptadas en la primera etapa de la reforma. Además, las medidas adoptadas en 2022 como la reforma del sistema de cotización para autónomos «podrían tener un efecto financiero positivo», pero esto depende de su diseño.

EMPLEO Y PRODUCTIVIDAD

Entre las conclusiones del FMI también se incluye un aviso de que los niveles y tasas de crecimiento de productividad en el trabajo en España han sido inferiores en los últimos años a las economías semejantes. El FMI considera que esto se debe a factores transversales como la prevalencia de las pymes, la elevada incidencia del empleo temporal y desajustes de aptitudes en el mercado laboral.

En este sentido, el FMI ha valorado positivamente la reforma del sistema de formación profesional, así como la ‘Ley de startups’ y la ‘Ley crea y crece’. Además, ha indicado que hacen falta «mayores esfuerzos» para abordar el «elevado número» de umbrales regulatorios asociados al tamaño de las empresas y las diferencias de regulación entre regiones.

Respecto al empleo, el FMI ha valorado las reformas laborales aprobadas en diciembre de 2021 y ha indicado que están «arrojando resultados positivos en términos de crecimiento del empleo indefinido». No obstante, también han indicado que es «demasiado pronto» para evaluar su impacto definitivo.