El pleno del Parlamento Europeo ha adoptado este miércoles el presupuesto general de la Unión Europea (UE) para 2023, al que los Veintisiete dieron ya este martes su visto bueno y cuyos compromisos totales ascienden a 186.600 millones de euros.

La Eurocámara ha adoptado con 492 votos a favor, 66 en contra y 46 abstenciones unas cuentas que se centran en abordar las consecuencias de la guerra en Ucrania y de la crisis energética, en contribuir a la recuperación tras la pandemia y en reforzar las transiciones ecológica y digital.

El presidente de la comisión parlamentaria de Presupuestos, el conservador Johan Van Overtveldt, ha destacado que además del «necesario y obviamente urgente» gasto en las consecuencias de la guerra en Ucrania, el presupuesto de 2023 invertirá también en áreas en las que la UE puede «marcar una verdadera diferencia».

«Mirando más allá de nuestro éxito en las negociaciones, también me gustaría ver un presupuesto más centrado que fragmentado, que muestre nuestra ambición de hacer de Europa un líder en investigación, desarrollo e innovación», ha agregado el eurodiputado belga.

Los negociadores del Parlamento Europeo y el Consejo alcanzaron un acuerdo provisional sobre el presupuesto de la Unión Europea (UE) para 2023 el pasado 14 de noviembre que fijaba los compromisos totales en 186.600 millones de euros, lo que supone un aumento del 1,1% en comparación con el presupuesto de 2022 modificado, mientras que los pagos totales ascienden a 168.600 millones, un 1 % más desde 2022.

El acuerdo, que se alcanzó poco antes de la fecha límite del período de conciliación, mantiene disponibles 400 millones de euros bajo los límites máximos de gasto del marco financiero plurianual para 2021-2027, lo que permite a la UE reaccionar ante necesidades imprevistas.