El índice registral de actividad inmobiliaria (IRAI) aumentó un 3,8% entre julio y septiembre respecto al mismo periodo del año pasado, lo que supone moderar el crecimiento del 8% y del 11% mostrado en el segundo y primer trimestre del año, respectivamente.

No obstante, la actividad sigue al alza y son ya seis trimestres consecutivos de incrementos, que consiguen compensar los descensos registrados en 2020, el año más impactado por la pandemia de coronavirus.

El IRAI es elaborado por el Colegio de Registradores y conjuga transacciones e hipotecas inmobiliarias inscritas en los registros de la propiedad (enfoque desde la demanda) con la actividad mercantil del sector de la construcción e inmobiliario (enfoque desde la oferta), dando por tanto una estimación completa de la actividad del sector.

El crecimiento del último trimestre se produjo fundamentalmente por el incremento en el área de propiedad (5,4%), nuevamente debido al aumento del número de compraventas (8,9%) y del incremento del número de hipotecas (4,5%), acompañados del precio de las compraventas y el de las hipotecas, ambos con un incremento del 3,7%.

En el área de las sociedades mercantiles se produjo un ligero descenso del 1,6%, que ofreció un resultado similar en las áreas de Construcción e Inmobiliario.

Si la comparativa se hace respecto al trimestre anterior, el índice muestra una caída de 0,9 puntos, al pasar de 124,9 a 124 puntos en este periodo veraniego. Por contra, el índice suavizado, libre de factores estacionales, se situó en 117,9 frente a los 116,9 alcanzados en el trimestre anterior.

Esta evolución trimestral ligeramente negativa del IRAI se debe principalmente al área mercantil, que ha caído un 2,4%, aunque el área de propiedad también decreció un 0,14%.