El secretario general del Tesoro y Financiación Internacional, Carlos Cuerpo, espera que la banca no traslade la eliminación de la comisión por cambio de hipoteca de variable a fija a otro tipo de costes, por ejemplo, encareciendo las hipotecas a tipo fijo.

Así lo ha señalado en una entrevista en ’24Horas’ de RTVE, recogida por Europa Press, después de que el Boletín Oficial del Estado (BOE) haya publicado este miércoles el paquete de medidas aprobado ayer por el Consejo de Ministros para aliviar la carga hipotecaria de más de un millón de familias vulnerables o en riesgo de vulnerabilidad por la subida del Euríbor.

Las medidas mejoran el tratamiento de las familias vulnerables, abren un nuevo marco de actuación temporal para familias en riesgo de vulnerabilidad por la subida de tipos y adoptan mejoras para facilitar la amortización anticipada de los créditos y la conversión de las hipotecas a tipo fijo.

De esta última pata podrán beneficiarse todos los hipotecados con independencia de si son o no elegibles por encontrarse en una situación vulnerable o de riesgo de vulnerabilidad.

Por un lado, se suspende durante un año el cobro de las compensaciones y comisiones para los préstamos a tipo variable por amortización anticipada o paso a tipo fijo, con el objetivo a incentivar que en los próximos meses los deudores valoren el repago anticipado de su deuda o el cambio de su préstamo hipotecario a tipo fijo.

Asimismo, para facilitar al paso de tipo variable a fijo con carácter permanente, se reducirá de 0,15% a 0,05% la compensación o comisión por reembolso o amortización anticipada en los primeros tres años de vida del préstamo, en aquellos casos en que se pasa de tipo variable a tipo fijo.

«Seguimos intentando mejorar la resistencia y la resiliencia de nuestro mercado hipotecario, fomentando el paso de las hipotecas de tipo variable a fijo», ha destacado el secretario general del Tesoro.

Preguntado por la posibilidad de que los bancos no apliquen las comisiones que ahora se suprimen, pero opten por elevar los tipos de interés fijos que ofrecen a sus clientes para compensarlo, Carlos Cuerpo ha recalcado que el Banco de España «está siempre encima» de los elementos de conducta y que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) vigila los elementos de competencia, por lo que cree que «está todo muy atado y bien asegurado».

«Lo que tenemos que asegurar es que las comisiones que se cobran están en 0 durante un año y que posteriormente se cumple la nueva normativa con respecto a la reducción de forma estructural de las comisiones y luego que las ofertas que se hacen por parte de la banca en materia de hipotecas a tipo fijo sigan siendo hipotecas competitivas dentro del mercado y que no haya una traslación directa de otro tipo de costes y nosotros esperamos que eso vaya a ser así», ha afirmado.

¿AUMENTARÁ EL COSTE DE LA HIPOTECA EN EL FUTURO?

Las medidas aprobadas amplían el Código de Buenas Prácticas aprobado en 2012 para deudores hipotecarios vulnerables (con rentas inferiores a 25.200 euros al año, tres veces el IPREM), permitiéndoles reestructurar el préstamo hipotecario con una rebaja del tipo de interés durante el periodo de 5 años de carencia (hasta Euríbor -0,10% desde el Euríbor +0,25 actual).

Los hogares vulnerables que no cumplan el criterio actual del incremento de un 50% del esfuerzo hipotecario podrán acogerse al Código con una carencia de 2 años, un tipo de interés menor durante la carencia y un alargamiento del plazo de la hipoteca en hasta 7 años.

Por otro lado, se propone un nuevo Código de Buenas Prácticas que dé alivio a los deudores de clase media en riesgo de vulnerabilidad por el incremento de la cuota hipotecaria (con renta interior a 29.400 euros anuales, 3,5 veces el IPREM), con hipotecas suscritas hasta el 31 de diciembre de 2022 que tengan una carga hipotecaria superior al 30% de su renta y que haya subido, al menos, un 20%.

Las entidades financieras deberán ofrecer a estos casos la posibilidad de congelación durante 12 meses de la cuota, un tipo de interés menor sobre el principal aplazado y un alargamiento del plazo del préstamo hasta 7 años.

El secretario general del Tesoro ha asegurado que, en estos casos, se tratará de una rebaja real, no solo de un retraso del impacto de la subida de tipos.

Preguntado sobre si estas medidas permitirán a los hipotecados pagar sus cuotas pero a coste de aumentar el coste de la hipoteca en el futuro, Cuerpo ha recalcado que la carencia que se ofrece a los hogares vulnerables y la congelación para las familias en riesgo de vulnerabilidad «supone un alivio efectivo desde ya», en un momento en el que la subida de tipos de interés coincide con un incremento de las facturas de la energía y de la cesta de la compra, lo que resulta «particularmente relevante ahora o a principios del año que viene».

Asimismo, ha confirmado que no se retrata de retrasar el impacto de la subida de tipos. «Por eso se combina con la posibilidad de alargar el periodo de vida del préstamo hasta 7 años, de tal forma que se suaviza esa subida de la carga de la cuota hipotecaria una vez que finaliza el periodo de 12 meses de congelación. Además, hay un elemento adicional que es que los tipos que se van a aplicar por la parte que no se pagará durante estos 12 meses, serán tipos de interés más favorables para los hogares, no el tipo de interés de mercado», ha explicado.

Cuerpo ha detallado que el marco preventivo afectará potencialmente a 1,5 millones de hipotecados que ganan menos de 3,5 veces el IPREM, aunque la posibilidad de que estas personas se acojan a los Códigos dependerá de la evolución de su cuota y su renta.

Si bien hay incertidumbre sobre cuántas familias cumplirán los criterios, desde Economía barajan que unas 300.000 personas podrían estar acogidas al Código para hipotecados vulnerables y otras 700.000 al Código nuevo.

LA NEGOCIACIÓN CON LA BANCA ESTÁ CERRADA

El secretario general del Tesoro ha reconocido que el proceso de negociación con la banca en las últimas semanas ha sido «muy intenso», pues las medidas debían suponer un alivio eficaz y efectivo para las familias vulnerables, pero sin suponer un elemento negativo para la estabilidad financiera, manteniendo la salud y fortaleza del mercado hipotecario.

El Código de Buenas Prácticas es de adhesión voluntaria pero de obligado cumplimiento una vez suscrito. Cuerpo se ha mostrado convencido de que los bancos «tienen las mejores intenciones» y ha explicado que si ayer el sector financiero no ofreció un respaldo absoluto a las medidas acordadas es porque la negociación se ha alargado hasta el último minuto y las entidades necesitan tiempo para que los textos pasen todos los procesos internos de validación.

En cualquier caso, el real decreto ley ha sido ya publicado en el BOE, por lo que no está sujetado a más negociación. «Este es el texto y las medidas a las que esperamos que se adhieran», ha recalcado Cuerpo.