La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y para la Transformación Digital, Nadia Calviño, ha afirmado este miércoles que congelar las hipotecas de tipo variable durante un año, como ha pedido Unidas Podemos, puede «sonar muy bien», pero sería «injusto» para quienes tienen una hipoteca de tipo fijo y dañaría «innecesariamente» la estabilidad financiera y los balances de los bancos.

«Algunas ideas pueden sonar muy bien, pero (congelar las hipotecas variables durante un año) es una medida que tendría un impacto negativo sobre la estabilidad financiera y los balances bancarios y sería injusto, porque hay familias que no lo necesitan», ha subrayado la vicepresidenta primera en declaraciones a Antena 3 recogidas por Europa Press.

Calviño respondía así al ser preguntada por las declaraciones de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, quien ayer recordó que las medidas adoptadas para aliviar la carga hipotecaria a las familias afectadas por la subida de los tipos de interés son «sustancialmente mejorables» y no se corresponden con lo que venía pidiendo Unidas Podemos.

«Hay muchas ideas que dan vueltas y que pueden parecer atractivas a primera vista. Sin embargo, no reúnen el requisito de aliviar a los que lo necesitan y que pueden ejercer un daño o una revisión automática de todas las hipotecas variables de nuestro país, que son 3,7 millones de hipotecas», ha insistido Calviño.

La vicepresidenta primera ha asegurado que el paquete de medidas que aprobó ayer el Consejo de Ministros «es el que se necesita en este momento» y es el aprobado «por todo el Gobierno».

Preguntada por si le «agota» que desde Unidas Podemos se cuestionen medidas que son aprobadas por el Consejo de Ministros, como es el caso de las adoptadas para las familias hipotecadas, Calviño ha asegurado que «ya no hay nada que le canse» después de cuatro años de ministra y de enfrentarse a una pandemia, a una guerra y al desboque de la inflación.

«Hay días que digo que soy como el conejito de Duracell; hay que seguir adelante, porque los retos para la realidad de los ciudadanos españoles es lo que a mí me preocupa y eso es lo que a mí me mueve, tratar de dar respuestas eficaces y justas», ha añadido.

Calviño ha defendido que todas las medidas adoptadas para las familias hipotecadas «están articuladas para no dañar el mercado hipotecario» y que se sigan concediendo créditos, salvo a quienes no pueden pagarlos, en cuyo caso, ha dicho, no deberían recibir un crédito bancario.

La vicepresidenta primera confía en que todas las entidades financieras se sumen a las medidas adoptadas, junto a CaixaBank, que ya ha expresado su voluntad de aplicarlas. «Confío en que arrimen el hombro y ayuden a la población española ante el aumento de las hipotecas y el coste de la vida», ha subrayado.

En cuanto al impuesto extraordinario a la banca que aprobará mañana el Congreso, Calviño considera que se trata de un impuesto «proporcionado» y que, dados los beneficios del sector financiero, hay margen para introducir este gravamen, al igual que en el caso del establecido para las empresas energéticas. «Es el momento de que todos contribuyamos a que se reparta de forma justa el impacto de la guerra», ha remarcado.