Comisiones Obreras (CC.OO.) y UGT FICA han convocado dos jornadas de huelga –los días 29 de noviembre y 1 de diciembre– para los más de 3.000 trabajadores de la industria del curtido, al terminar sin acuerdo el acto de mediación que se ha celebrado este martes en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA).

En concreto, desde Comisiones Obreras han explicado que la patronal «se empeña» en que los salarios de quienes trabajan en el sector «pierdan poder adquisitivo». «La patronal del sector se niega a entender que sus plantillas no deben pagar la crisis, ni la subida desbocada de los precios», han señalado.

Por otro lado, el sindicato también ha denunciado que la patronal tampoco está dispuesta a reducir la jornada laboral, «una de las más altas de la industria manufacturera», a complementar el accidente ‘in itínere’ o a incrementar el plus de fidelidad. «Estas y otras razones han llevado a los sindicatos a convocar huelga sectorial», han sentenciado.

De esta manera, Comisiones Obreras ha expresado que, aunque el curtido cuenta con profesionales con una alta cualificación que consiguieron que los productos que fabrican tengan un potente reconocimiento internacional, el empresariado no valora su trabajo en la misma proporción. «No existimos y nuestros salarios no progresan», han lamentado.

Entre las propuestas, destacan la firma de un nuevo convenio para los próximos tres años, la reducción de cuatro horas de jornada en 2023 y otras cuatro en 2024, añadir un día más de libre disposición o incluir una prima de fidelización.

En cuanto a los términos económicos, el sindicato apuesta por mantener el poder adquisitivo de los trabajadores, para lo que exige un incremento del 5% en 2022, del 3% en 2023 y del 3% en 2024. Además, el 1 de enero de 2025 se aplicaría el IPC real si la suma del IPC real de esos tres años es superior al incremento pactado en los años de vigencia.