La subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado, ha reconocido que existe riesgo de impagos en determinados bloques de la cartera hipotecaria de las entidades y ha resaltado la necesidad de prestar «gran atención» a las hipotecas a tipo variable con una elevada carga financiera.

Así lo ha señalado en la clausura del XXIX Encuentro del Sector Financiero, organizado por Deloitte y ‘ABC’, donde ha intervenido momentos después de que el Consejo de Ministros haya aprobado un paquete de medidas para ayudar a hipotecados vulnerables o en riesgo de vulnerabilidad.

Según ha señalado durante su intervención, las hipotecas de los últimos años se han concedido a tipo fijo en su gran mayoría, cambiando así el perfil de la cartera. Si en 2015 la práctica totalidad de hipotecas se concedían a tipo variable, en los primeros meses de 2022 suponían apenas el 28%.

«El resultado es que el perfil de las hipotecas ha cambiado significativamente y el volumen de hipotecas a tipo variable ha reducido mucho su importancia en la cartera hipotecaria, hasta situarse en el 73%», ha explicado.

En cualquier caso, la subgobernadora ha reconocido que las hipotecas concedidas entre 2005 y 2010 «siguen suponiendo una carga importante» en los balances bancarios y son hipotecas que tienen una mayor deuda pendiente de amortización.

«Aunque una parte importante de los préstamos en los últimos años se han concedido a tipo fijo y esto limita el impacto del Euríbor sobre los prestatarios, todavía hay riesgo de impagos en determinados bloques de la cartera hipotecaria de las entidades», ha avisado.

En este escenario, Delgado ha apuntado a la necesidad de prestar «gran atención» a las hipotecas de tipo variable con una elevada carga financiera».

PIDE A LA BANCA QUE ADECUE SUS POLÍTICAS DE PROVISIONES Y CAPITAL

Durante su intervención, la subgobernadora del Banco de España ha avisado de que la inflación está elevando la carga financiera de las empresas y las familias y ha recalcado que los bancos deben seguir siendo prudentes y adecuar sus políticas de provisiones y capital al nuevo entorno.

Según el servicio de estudios del Banco de España, un aumento de los tipos de interés de 300 puntos básicos incrementaría entre 5,2 puntos y 7,8 puntos el peso de las empresas con presión financiera elevada, que antes de la subida de tipos se situaban en el 14,1%.

«Es decir, el impacto está empezando ya atener una cierta magnitud y previsiblemente seguirá incrementándose en los próximos meses», ha advertido la subgobernadora, para apuntar que las empresas en sectores más afectados por el Covid-19 y por la subida de los precios de la energía presentan mayores vulnerabilidades.

A su vez, el repunte de los precios y de los tipos de interés habría contribuido a que, en los últimos meses, una proporción creciente de hogares haya empezado a tener mayores problemas de liquidez. No obstante, por el momento, esta proporción de hogares vulnerables se mantendría por debajo de la observada al inicio de la crisis sanitaria, ha reconocido.

Asimismo, la subgobernadora ha señalado que los hogares de rentas más bajas se ven especialmente afectados por el aumento de la inflación, mientras que el aumento de los tipos de interés afecta más a las clases medias.

Pese a este escenario, todavía no se ha constatado un aumento de la morosidad, sino que la mejora de la situación económica ha seguido mejorando.

«Aún existen bolsas de vulnerabilidad arrastradas desde la pandemia, aunque vemos indicios de mejoría. No se observa un deterioro adicional preocupante en los préstamos ICO, pero aún ha de pasar más tiempo para valorar el impacto de los vencimientos de carencias y extensiones», ha apuntado.

Según Delgado, la buena evolución de la calidad crediticia en el último semestre hace que el sector bancario afronte el actual escenario de incertidumbre macroeconómica desde una mejor posición inicial, pero no permite descartar un peor comportamiento en el futuro.

De hecho, las proyecciones macroeconómicas indican un deterioro de la actividad en los próximo trimestres, por lo que cabe esperar una subida del coste del riesgo.

«Las pérdidas anticipadas durante la pandemia no se han materializado pero en este contexto, tan incierto, los bancos deben seguir siendo prudentes y adecuar sus políticas de provisiones y capital al nuevo entorno», ha afirmado la subgobernadora del Banco de España.