BID Invest ha emitido un bono azul por valor de 50 millones de dólares australianos (32,3 millones de euros) a 20 años, con vencimiento en noviembre de 2042, con el objetivo de financiar proyectos del sector privado que contribuyan a promover el uso sostenible de los recursos hídricos.

Concretamente, el cometido de este bono es ayudar a lograr el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 de la ONU, Agua Limpia y Saneamiento, promoviendo mejores medios de vida y empleos, así como la conservación de los océanos.

Los bonos azules pueden brindar financiación a numerosas empresas que tienen un impacto positivo, incluidas empresas ubicadas cerca de masas de agua, empresas terrestres que respaldan la salud del ecosistema oceánico y proyectos de agua y saneamiento.

Los bonos azules son especialmente relevantes para América Latina y el Caribe, con gran parte de su población viviendo en áreas costeras. El Caribe alberga 23 países pequeños e insulares rodeados de costas y que son especialmente vulnerable a los efectos del cambio climático. «Con este segundo bono azul, BID Invest continúa promoviendo un enfoque innovador para financiar la acción climática y atraer nuevos inversores a la región», han explicado desde el grupo BID.

En estos momentos, los bonos azules están emergiendo como una forma innovadora de financiar soluciones relacionadas con el océano y el agua, crear oportunidades comerciales sostenibles y señalar al mercado una gestión responsable de los océanos.