El consejero delegado de Unicaja Banco, Manuel Menéndez Menéndez, ha asegurado que la entidad cumplirá con las medidas que aprueben los legisladores para ayudar a las familias con dificultades para hacer frente al pago de su hipoteca y ha recalcado que el objetivo del sector bancario es que sus clientes salgan adelante «de la mejor manera posible».

En declaraciones a los medios tras su intervención en el XXIX Encuentro del Sector Financiero, organizado por Deloitte y ‘ABC’, el directivo ha asegurado que no conoce en detalle el texto que aprobará este martes el Consejo de Ministros, pero que el banco lo estudiará «con la mejor predisposición y buscando las soluciones que sean más positivas para todo el mundo» y, especialmente, para los clientes de Unicaja Banco.

Según ha apostillado, la principal preocupación es que el paquete de medidas que se apruebe responda al objetivo de que la crisis afecte lo menos posible a las familias y que los créditos lleguen a buen fin. «Puede haber opiniones distintas, pero entre todos, de manera constructiva, seguro que encontramos un punto común desde donde avanzar para que el objetivo se consiga», ha señalado.

Preguntado sobre la capacidad de la banca para gestionar una medida así, el consejero delegado de Unicaja ha afirmado que el sector gestionará lo que se apruebe. «Los legisladores están para decidir las normas y nosotros las cumpliremos, como es lógico. Dicho eso, en la medida que nos pidan opinión, la daremos», ha explicado.

En esta línea, ha afirmado que la banca ha dado reiteradamente muestras de su intención de que las cosas se resuelvan de manera satisfactoria, pues las empresas tienen el objetivo de obtener rentabilidad para sus accionistas, pero también de que sus clientes sigan confiando en ellas.

Así, en la medida en que Unicaja pueda, contribuirá a que sus clientes tengan las menos dificultades posibles, sin perder de vista que, como banco, tiene la obligación de hacer inversiones y dar préstamos que deben tratar de recuperarse y que lleguen a buen fin.

«La forma en la que hay que hacer que lleguen a buen fin la estudiaremos siempre sabiendo que lo más inteligente es ayudar a los clientes. También el cliente tiene que saber que tenemos que hacer un esfuerzo, porque si viene una crisis, nos afecta a todos. Es un tema de que seamos todos objetivos y lo más transparentes posibles», ha señalado.

En cualquier caso, Menéndez ha asegurado que todavía no se ha registrado en el banco un aumento de las familias con dificultades para hacer frente al pago de sus hipotecas. «Probablemente no estamos todavía en esa fase, pero no hay que descartar que ocurra. Los tipos de interés han subido muy recientemente y estamos todavía en una fase muy incipiente. Vamos a ver cómo evolucionan las cosas y trataremos todos de ser racionales y constructivos», ha apuntado.

EL IMPUESTO A LA BANCA NO TIENE EN CUENTA LOS COSTES

En otro orden de cosas, el consejero delegado de Unicaja ha señalado que el impuesto extraordinario a la banca no tiene en cuenta el impacto en costes que sufrirán las entidades en el escenario inflacionista y ha defendido que la subida de tipos supone la vuelta a una situación de normalidad y no una situación de beneficios atípicos extraordinarios.

Menéndez ha reconocido que, si bien a ningún contribuyente le gusta que le suban los impuestos, eso no significa que no se paguen «gustosamente». «Para eso está la normativa y nos gusta cumplir con ella estrictamente», ha afirmado.

Sin embargo, ha recordado que la banca española ha trabajado con tipos de interés muy bajos durante años y sus rentabilidades no cubrían el coste del capital.

«Lo que está pasando con la subida de tipos es que vuelven a una situación de normalidad. Por tanto, volver a una situación de normalidad no implica en absoluto que estés obteniendo beneficios atípicos, extraordinarios o caídos del cielo. Estás obteniendo la situación esperada», ha explicado.

Asimismo, el directivo ha apuntado que el gravamen que ha configurado el Gobierno español para el sector bancario afecta a los ingresos pero no tiene en cuenta todos los componentes de la cuenta de resultados, como la parte de los costes.

En este sentido, ha apuntado que la inflación ha elevado los costes y que la subida de tipos conlleva un deterioro de los activos por el empeoramiento de la calidad crediticia, dando lugar a una mayor morosidad. «Eso el gravamen lo obvia, creo que hay cosas que merecen un comentario y una reflexión», ha afirmado.