Iberdrola ha cerrado este jueves en Bilbao la primera edición del foro Innovation Week, en la que ha trasladado su apuesta por digitalizar más del 80% de sus redes de transporte y distribución para 2025, dentro de su estrategia hacia la transición energética y con el objetivo de contribuir a la descarbonización de la economía.

«Las redes son el elemento vertebrador del nuevo modelo energético y el camino para la transición hacia una economía verde, que permita la integración de más renovables, la movilidad sostenible y el vehículo eléctrico, las ciudades inteligentes y el autoconsumo», ha señalado la compañía energética.

Por ello, de cara a 2025, destinará a su negocio de redes 27.000 millones de euros para desarrollar su actividad a nivel global. En España invertirá un 5% del total, lo que supondrá un montante de 1.350 millones de euros.

«El papel de las redes eléctricas para la conexión e integración en el sistema de la generación renovable distribuida, la movilidad y la climatización es estratégico si queremos lograr la electrificación de la economía», ha recordado CEO de Iberdrola España, Mario Ruíz-Tagle, en su discurso de cierre de la primera edición de Innovation Week, celebrada esta semana en el Global Smart Grids Innovation Hub, el centro global de redes inteligente de la compañía, ubicado en Bilbao.

El encuentro se ha desarrollado bajo el lema ‘Construimos juntos la red del futuro’ y con el objetivo de compartir los proyectos de innovación más avanzados en el ámbito de las redes inteligentes, y ha contado con la asistencia de la consejera de Promoción Económica, Sostenibilidad y Medio Ambiente del Gobierno Vasco, Arantxa Tapia, y la directora del Negocio de Redes del grupo Iberdrola, Elena León.

La cita también ha contado con la participación de todos los agentes involucrados en el proceso de transformación del sistema eléctrico, desde universidades e instituciones a empresas y jóvenes talentos.

Iberdrola ha destacado que la inversión en I+D+i resulta «esencial en la ruta hacia la transformación de las redes en una infraestructura inteligente, más fiable y segura, que permita un consumo más económico y responsable». En palabras de Ruíz-Tagle, «la innovación y la tecnología, con la utilización de los datos y la inteligencia artificial como palanca para proporcionar valor son la única vía para seguir avanzando en este camino».

El CEO de Iberdrola además ha destacado el papel líder de España en las redes del futuro. Según ha valorado, «estamos posicionados como motor de la transición, para generar empleo y habilitar este despegue necesario, a través de la innovación y el crecimiento».

En los últimos ejercicios, Iberdrola ha invertido anualmente más de 100 millones de euros en proyectos de innovación para continuar avanzando en la digitalización de las redes eléctricas. En España, ha explicado, esta inversión seguirá «una senda de crecimiento de hasta un 25% los próximos cinco años y encontrará en el Hub de Bilbao uno de sus polos de actividad».

MARCOS PARA ATRAER INVERSIÓN

Para lograr el objetivo marcado, además, ha advertido de que resulta necesaria «la colaboración y la alineación» de todos los agentes involucrados, sin olvidar a las administraciones. En este sentido, el CEO de Iberdrola ha precisado que, «para hacer realidad las redes del futuro», se requieren «marcos para atraer la inversión necesaria con mecanismos prácticos y ágiles», y desarrollar modelos de colaboración de innovación abierta, «que atraigan el talento».

Por otro lado, Iberdrola ha planteado que la transición energética requerirá de una generación de profesionales «con las máximas capacidades para afrontar los retos del futuro».

Según ha destacado, para impulsar su preparación, más de 100 estudiantes de distintas universidades y jóvenes recién incorporados al mercado laboral han tenido la oportunidad de participar en un encuentro colaborativo en el que han abordado «la utilización de los datos que proporciona la digitalización de la red para ofrecer un mejor servicio a los clientes».

La Innovation Week ha acogido, además, una muestra de «la tecnología más puntera» para la gestión de las redes, como el uso de drones para la monitorización remota de subestaciones y la instalación de elementos de protección de avifauna en líneas aéreas o la utilización de realidad virtual en labores de supervisión de infraestructuras eléctricas, como las subestaciones, sin necesidad de desplazamiento.

Este tipo de desarrollos pretende reducir las situaciones de riesgo para los profesionales de campo y optimizar el mantenimiento de las redes.

El encuentro ha reunido también a las empresas colaboradoras del centro global de redes inteligentes del grupo Iberdrola que, en su primer año de funcionamiento, ha sumado más de 80 empresas y entidades nacionales e internacionales para el desarrollo de soluciones de digitalización de redes, integración de renovales, despliegue de vehículo eléctrico, big data, eficiencia y sistemas de almacenamiento de energía.

Este espacio tecnológico ha identificado ya más de 120 proyectos de I+D+i en los que ya están trabajando unos 220 profesionales, en función de los datos aportados por Iberdrola.

Además, la compañía ha puesto en marcha grupos de trabajo con los distintos colaboradores, en los que sus expertos técnicos analizan junto a las empresas «más activas» en I+D+i las necesidades del negocio para priorizar las líneas de trabajo en las nuevas tecnologías disponibles.

Iberdrola ha destacado que el Global Smart Grids Innovation Hub se ha convertido en «un polo de crecimiento y colaboración en torno a la descarbonización y el papel fundamental que tienen las redes inteligentes en la transición energética», para lo que combina su capacidad tecnológica con la de proveedores de equipos y servicios, universidades y startups de todo el mundo, «planteando así el diseño de la red eléctrica del futuro».

Las redes eléctricas, ha subrayado, serán «un pilar clave» del crecimiento del grupo Iberdrola en los próximos años, «como pieza fundamental para la integración de la nueva capacidad renovable y la implantación de nuevas soluciones y servicios distribuidos».

La compañía prevé alcanzar en 2025 una base de activos regulados de 56.000 millones de euros en el mundo, lo que supone un crecimiento del 44% respecto a los 39.000 millones de euros estimados para este ejercicio.