El grupo alemán de ingeniería y tecnología Siemens obtuvo un beneficio neto atribuido de 3.723 millones de euros al cierre de su año fiscal, que concluyó el pasado mes de septiembre, lo que representa retroceso del 39,6% en comparación con el ejercicio anterior, según ha informado la multinacional, cuyas cuentas reflejaron el impacto adverso de la retirada de Rusia y del ajuste del valor de su participación en Siemens Energy.

Sin embargo, entre julio y septiembre, cuarto trimestre fiscal para la compañía germana, el beneficio neto atribuido aumentó un 131% en relación al resultado del mismo periodo del ejercicio precedente, hasta 2.701 millones de euros.

«Siemens logró otro rendimiento sobresaliente en el año fiscal 2022, con una ganancia récord de más de 10.000 millones de euros en nuestro negocio industrial», afirmó Roland Busch, presidente y consejero delegado de Siemens, quien destacó la fuerte demanda de hardware y software, incluido un crecimiento superior al esperado para los ingresos del negocio digital de la multinacional.

De esta manera, Siemens ha decidido elevar el dividendo hasta los 4,25 euros por acción desde los 4 euros del ejercicio anterior. «Los accionistas también se beneficiarán de nuestro sólido desempeño», indicó el director financiero de la firma, Ralf P. Thomas, para quien la compañía sigue siendo «una inversión muy atractiva».

Las acciones de la multinacional germana recibían la presentación de resultados con una subida que llegó a superar el 8% en la Bolsa de Fráncfort.

La cifra de negocio de Siemens en el conjunto de su ejercicio fiscal alcanzó los 71.977 millones de euros, un 15,6% por encima de los ingresos contabilizados el año precedente, mientras que los pedidos recibidos crecieron un 24,7% interanual, hasta 89.010 millones.

En el año, el negocio digital de Siemens aumentó un 18% sus ingresos, hasta 19.517 millones, mientras que el área de infraestructuras inteligentes elevó su facturación un 16%, hasta 17.353 millones. Por su parte, el negocio de movilidad incrementó un 5% sus ingresos, hasta 9.692 millones, mientras que la unidad de tecnología médica facturó 21.715 millones, un 21% más.

Entre los meses de julio y septiembre, correspondientes al cuarto trimestre fiscal de Siemens, la compañía alemana obtuvo un beneficio neto atribuido de 2.701 millones de euros, un 131% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.

De su lado, la cifra de negocio de la multinacional en el cuarto trimestre de su año fiscal aumentó un 17,9%, hasta 20.573 millones de euros, y los pedidos recibidos subieron un 14,4%, hasta 21.817 millones.

De cara al ejercicio en curso, Siemens confía en que las tensiones geopolíticas no aumenten más y que los retos planteados por la Covid-19 y las restricciones de la cadena de suministro continuarán disminuyendo, lo que permitirá mantener el crecimiento rentable de los negocios industriales.

De esta manera, la compañía espera un crecimiento de ingresos comparable en un rango del 6% al 9%, con un incremento de los ingresos comparables de la unidad digital del 10% al 13%, mientras que confía en que el margen de beneficio sea del 19% al 22%.

En cuanto a las infraestructuras inteligentes, Siemens espera un crecimiento de ingresos comparables del 8% al 11%, con un margen de beneficio del 13% al 14%. Asimismo, en movilidad anticipa un aumento de ingresos comparables del 6% al 9%, con un margen de beneficio del 8% al 10%.

Así, la multinacional espera que este crecimiento rentable de sus negocios industriales impulse un aumento en el beneficio por acción hasta un rango de entre 8,70 y 9,20 euros para el ejercicio fiscal 2023.

SEGREGACIÓN DE NEGOCIO

Por otro lado, el presidente y consejero delegado de Siemens ha anunciado que la compañía tiene la intención de agrupar varios negocios en una empresa independiente de motores y accionamientos.

En este sentido, Roland Buch ha explicado que Siemens quiere combinar durante el ejercicio fiscal 2023 en «una nueva empresa con su propia estructura legal» los negocios LDA y Sykatec, con los de motores de engranajes y de bajo voltaje y el negocio de husillos de motor de alta precisión, Weiss Spindeltechnologie.

La nueva empresa independiente contaría con unos ingresos conjuntos de unos 3.000 millones de euros y una plantilla de alrededor de 14.000 trabajadores para competir en el mercado de la electrificación y la conversión de energía, estimado en más de 20.000 millones de euros.

«Estamos convencidos de que este proveedor integrado de motores y grandes accionamientos será significativamente más fuerte y resistente de lo que sería cada negocio si operase independientemente», ha añadido Buch.