Hijos de Rivera, la empresa gallega de bebidas, ha anunciado una inversión de 40 millones de euros en los próximos cinco años en sus plantas envasadoras de agua, con el objetivo de impulsar la actividad de los manantiales para garantizar su potencial de crecimiento.

Uno de los principales objetivos es la sede de Cabreiroá, en Verín (Ourense), que sumará una línea de envasado de vidrio y la creación de una nueva planta, a la que se destinarán 26,6 millones de euros. La nueva planta, de más de 10.000 metros cuadrados construidos, estará operativa en el primer trimestre de 2023 y busca duplicar la capacidad diaria de carga.

Asimismo la planta de Fontarel en Loja, Granada, recibirá 10 millones de euros y Agua de Cuevas, Asturias, 2 millones para hacer frente a reformas en sus áreas, entre las que se encuentra la incorporación de nuevas líneas de garrafas.

Según palabras del director general de la compañía, Francisco Ucha: «El sector de las aguas minerales es clave para el futuro de Hijos de Rivera». «Estas inversiones en todas nuestras plantas tienen como objetivo asegurar su crecimiento y el desarrollo del negocio en el marco de nuestro propósito», ha agregado.

Este programa para la modernización de los manantiales de Hijos de Rivera completará la inversión de 18,3 millones de euros ya ejecutada en el quinquenio anterior.