El presidente de Aecoc, Ignacio González, ha asegurado este miércoles que, a pesar de la subida del IPC de los alimentos, «los márgenes de las empresas de alimentación son hoy mucho menores que los de hace un año», al tiempo que ha lamentado que el Gobierno haya vetado las enmiendas a los Presupuestos en los que varios grupos parlamentarios proponían aplicar una reducción temporal del IVA de los alimentos básicos.

«Es una medida que se puede tomar ya, que supondría un incentivo inmediato al consumo y que el Gobierno ha vetado alegando que supone un recorte de ingresos para el Estado», ha señalado.

Gónzález, quien ha participado en el bloque de apertura del II Foro del Retail y el Gran Consumo de ‘El Economista’, ha indicado que la subida de la inflación es un «claro ejemplo» de que «la cadena de valor no puede seguir soportando el impacto de la subida de todos los costes asociados a la producción, el transporte y la comercialización» y ha añadido que los alimentos no son los que se están encareciendo, sino los elementos necesarios para su producción, como las materias primas o la energía.

El presidente de Aecoc ha destacado que las empresas están reduciendo costes para no repercutir el total de la subida de precios de producción a los consumidores y ha recordado que la composición del mercado de la distribución alimentaria en España es «la mejor salvaguarda» contra una posible especulación en materia de precios.

Asimismo, González también ha mostrado su preocupación por indicadores como el índice de confianza de los consumidores, el precio medio de la cesta de la compra o los actos de compra mensuales de los españoles, que van a la baja. «No estamos ante una futura crisis de consumo, la tenemos ya. El consumidor va con menos frecuencia al punto de venta y además cuando va comprar menos productos», ha resaltado.

En su intervención, González también ha considerado que la falta de medidas para proteger a las empresas ante la inflación está provocando que «la situación actual del gran consumo sea mucho peor que durante la pandemia».

De hecho, el presidente de Aecoc ha insistido en que «no solo no se apoya al gran consumo, sino que se le criminaliza y castiga a través de regulaciones que exigen inversiones millonarias, que son más ambiciosas que las del resto de países de Europa y que ponen en riesgo la supervivencia de miles de pymes».

Por último, ha destacado que el gran consumo es en la actualidad «el gran motor económico y social del país» y ha recordado que el sector genera 4,5 millones de trabajos, aporta el 25% del PIB nacional y es el primer empleador de la España vaciada.