«Los riesgos en torno a esta trayectoria siguen siendo elevados y dependen de la evolución del conflicto en Oriente Medio, los avances en las negociaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán y el ritmo al que se recuperen la producción del Golfo, los flujos de transporte marítimo y la demanda mundial», apuntó el director de inversiones de UBS Global Wealth Management, Mark Haefele.
La entidad recalca que los flujos de crudo de Oriente Medio se han recuperado de manera sustancial de la interrupción sufrida a principios de año, pero aún no han vuelto a los niveles previos al conflicto.
De esta manera, los flujos combinados de crudo a través del estrecho de Ormuz y los oleoductos alternativos se estiman en más de 17,3 millones de barriles al día en el mes de septiembre y cerca de 18,8 millones de barriles de petróleo diario en las tres primeras semanas de octubre, frente a los 19,9 millones de barriles de crudo diarios anteriores al conflicto.
No obstante, UBS expone que más allá de los numerosos ataques a buques en el estrecho durante el mes de octubre, la volatilidad de los flujos, los trasvases entre buques y los requisitos de seguridad «siguen limitando la capacidad efectiva de los petroleros».
El precio del petróleo registró en octubre su cuarta subida mensual consecutiva, en un contexto en el que los nuevos ataques contra buques petroleros en el estrecho de Ormuz «pusieron de manifiesto la fragilidad del suministro energético mundial».
En concreto, el precio del barril de crudo Brent cerró octubre con una subida del 13,6%, mientras que el barril West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, se encareció un 15,2%.

