La compañía explica en un comunicado que pese a que sus ingresos durante el primer semestre aumentaron un 3%, hasta los 10.080 millones de euros, y que el tráfico de pasajeros creciese un 6%, los costes operativos también se incrementaron un 10%, hasta los 7.690 millones de euros.
La empresa también alega que las tarifas de sus vuelos fueron un 4% más bajas por el conflicto en Oriente Medio, que según el consejero delegado de Ryanair, Michael O’Leary, provocó reticencias entre los consumidores y retrasos en las reservas.
En lo que se refiere a las perspectivas para 2027, la compañía arguye que salvo que se produzca una resolución rápida del conflicto en Oriente Medio, se prevé que los precios del combustible para aviones se mantengan elevados «hasta bien entrado el año 2027».

