En menos de un año España ha sufrido dos accidentes ferroviarios de la máxima gravedad en la misma línea de Alta Velocidad. Estos siniestros, según la Mesa del Turismo, ponen de manifiesto una seria crisis de las infraestructuras en territorio nacional, que afecta directamente a la confianza de los ciudadanos y, por descontado, a su seguridad. Además, también proyecta una imagen internacional de España como destino turístico muy negativa.
«Después de Adamuz tuvimos claro que bajo ningún concepto esto podía repetirse. Y ha vuelto a suceder. Hay responsabilidades que asumir, pero, muy principalmente, hay que resolver el problema de fondo: el sistema ferroviario español debe ser completamente seguro», ha afirmado el presidente de la Mesa del Turismo, Carlos Garrido.
Además ha añadido que «es inaceptable que los ciudadanos o los turistas que nos visitan tengan miedo a utilizar la Alta Velocidad», el servicio que en su momento fue exponente del desarrollo de España como país.
Por ello, la Mesa del Turismo reivindica que el Gobierno debe tomar medidas urgentes y enmarcarlas en un plan general de inversión en infraestructuras, articulado sobre la garantía de seguridad, la respuesta a las necesidades de la economía española y la competitividad.
La asociación ha advertido de la necesidad de aumentar los recursos destinados a las infraestructuras públicas, no solo en el ámbito del transporte, sino también en la red hidroeléctrica y las comunicaciones, fundamentales para garantizar la operatividad del país.
Asimismo, ha subrayado que las infraestructuras son esenciales para el sector turístico, ya que disponer de servicios adecuados y seguros resulta imprescindible para ofrecer un turismo de calidad y mantener la competitividad de una actividad que genera empleo y bienestar.
Por ello, la Mesa defiende la necesidad de garantizar infraestructuras modernas y fiables en España, según ha señalado su representante, Carlos Garrido.

