«En medio de la crisis económica mundial, espero que nuestros bancos ayuden a financiar un respiro para las familias británicas. Así pues, los bancos pagarán un 3% adicional sobre la comisión bancaria. Esta medida tendrá una duración limitada para financiar ayudas inmediatas en las facturas de energía, comenzando en enero y finalizando 15 meses después», ha explicado Healey en la presentación de su primer presupuesto ante el parlamento británico.
De esta manera, las entidades financieras que operan en Reino Unido comenzarán a pagar un gravamen del 31%, compuesto por el impuesto de sociedades del 25% más el nuevo recargo del 6%, frente al 28% que enfrentan hasta la fecha.
Healey ha expresado que la financiación recaudada a través de este impuesto se destinará a medidas para rebajar el impacto de la factura energética en las familias británicas, al calor del alza de los precios de la energía en todo el mundo a raíz de la guerra de Irán.
«Nuestros bancos, líderes a nivel mundial, realizan una contribución enorme a este país a través de los impuestos que pagan, el empleo, la industria y la inversión que respaldan.Como ministro de Hacienda, quiero decirles directamente a nuestros bancos: valoro y agradezco el papel que desempeñan. Y, en medio de las tormentas económicas globales, espero que nuestros bancos ayuden a proporcionar un respiro a las familias británicas», ha declarado el responsable de Hacienda de Reino Unido.
La reacción en los mercado bursátiles no ha tardado en llegar y las acciones de los bancos se han disparado tras el anuncio. La limitación de la subida al 3%, frente al 5% que se vaticinaba previamente, y la temporalidad de la medida han sido bien recibidos entre los inversores.
Lloyds (+4,16%), NatWest (+3,06%), Barclays (+2,66) han mostrado importantes subida en Bolsa, un impulso al que no se ha sumado HSBC que apenas movía el precio de sus acciones.

