«La primera medida es crear demanda regulatoria», ha señalado en declaraciones a la prensa en Bruselas, donde ha presentado junto a otros representantes de la industria europea un informe de la Alianza Europea para la Resiliencia del Hidrógeno Limpio, que analiza los principales obstáculos para materializar estas iniciativas y plantea instrumentos de apoyo público para desbloquearlas.
En este contexto, Gonzalo ha defendido que la directiva europea de energías renovables (RED III, por sus siglas en inglés), que establece objetivos de consumo de hidrógeno renovable para 2030, es uno de los ejemplos «más exitosos» para impulsar este mercado, y ha destacado que países como España y Alemania están extendiendo estas obligaciones más allá de esa fecha.
«España ha aprobado un real decreto donde establece unas obligaciones de incorporar hidrógeno renovable de origen no biológico en el contenido energético del combustible de un 6% en 2035 y de un 11% en 2040. Esa demanda ya está ahí, ya es una obligación», ha afirmado el responsable de Enagás, que ha defendido la necesidad de extender este tipo de mecanismos a otras actividades.
En particular, ha advertido de que la aplicación de las obligaciones europeas en el sector industrial está resultando «mucho más complicada» que en el transporte, debido a que la normativa no establece con la misma claridad quién debe asumir la responsabilidad de cumplir los objetivos fijados.
«Lo que creemos es que hay que, por parte de la Comisión, abordar las dificultades que está teniendo la transposición de la directiva RED III para la industria y, en el marco posterior a 2030, reforzar las experiencias exitosas y abordar qué es lo que más funciona en otros sectores», ha señalado.
Sobre las perspectivas de consumo, Gonzalo ha explicado que el hidrógeno tendrá mayor presencia en aquellas actividades donde sustituir los combustibles fósiles por electricidad resulta difícil o insuficiente, como la fabricación de fertilizantes, el refino y determinados procesos industriales que requieren temperaturas muy elevadas.
«El hidrógeno va a ser demandado primero en aquellos sectores industriales difíciles de electrificar o imposibles de electrificar y en modos de transporte que requieren una gran densidad energética. Y eso va a ser fundamentalmente el transporte pesado a largas distancias por carretera, el transporte marítimo y la aviación, claramente», ha explicado.
En este sentido, el consejero delegado de Enagás ha defendido que el transporte también tendrá un papel importante en el desarrollo del mercado, especialmente a través de los combustibles sintéticos para la aviación y de derivados como el amoniaco y el metanol para los buques, cuya utilización se está impulsando mediante nuevas exigencias europeas.
Las reclamaciones del responsable de Enagás se enmarcan en las conclusiones del informe presentado por una alianza integrada por empresas europeas de toda la cadena de valor del hidrógeno limpio, que advierte de que numerosos proyectos siguen sin alcanzar la decisión definitiva de inversión por la incertidumbre sobre la demanda futura y los ingresos que podrán obtener.
El documento también identifica riesgos relacionados con la construcción de infraestructuras y el desarrollo tecnológico, por lo que reclama una regulación «estable y pragmática» y mecanismos que permitan repartir los costes y las incertidumbres entre los distintos participantes del mercado.
Para superar estas barreras, la organización propone tres instrumentos de apoyo público: subastas que permitan conectar a productores y compradores mediante contratos a largo plazo, ayudas a las empresas intermediarias que agrupen la oferta y la demanda y un sistema para distribuir a lo largo del tiempo los costes de las redes de transporte.
La alianza defiende que estas intervenciones sean «específicas y temporales», destinadas a cubrir los riesgos que las empresas no pueden asumir individualmente durante las primeras fases de desarrollo, sin sustituir de manera permanente la inversión privada.
«Europa ya tiene los proyectos, la tecnología y la ambición. La prioridad ahora es crear las condiciones que conviertan ese potencial en inversiones y aceleren el desarrollo de un mercado de hidrógeno limpio seguro y competitivo», ha señalado Gonzalo.
Por otra parte, preguntado por la dependencia europea de materias primas y componentes procedentes de China, el consejero delegado de Enagás ha defendido que la fabricación de electrolizadores, los equipos utilizados para producir hidrógeno mediante electricidad, sigue estando «en gran medida en manos de compañías europeas» y ha estimado que alrededor del 60% de los proyectos que se desarrollan en Europa utilizan tecnología de fabricantes del continente.

