Diseñados para alcanzar los 350 kilómetros por hora, ofrecerán 520 plazas por tren y mejoras orientadas a aumentar el confort, aprovechar mejor el espacio y reforzar la fiabilidad del servicio, con un menor consumo energético, según informa la compañía en un comunicado.
Este tren es una evolución tecnológica de la serie 103 que ya opera Renfe y cuenta con nuevos desarrollos técnicos y mejoras en sus prestaciones como el mejor aprovechamiento del espacio para los viajeros, la reducción del consumo de energía y una mayor facilidad en su mantenimiento.
Las primeras cinco unidades deberán entregarse antes de 40 meses (3,3 años) y el resto con una cadencia uniforme hasta completar el pedido en 62 meses (5,2 años). Sobre este compromiso de entrega, Renfe incide en que no puede permitirse volver a sufrir retrasos en la entrega de trenes por parte de los fabricantes, como ya le ha pasado con Talgo, ya que los nuevos trenes están destinados a aumentar la oferta de plazas y servicios frente a la competencia de Iryo y Ouigo.
CRITERIOS DE ADJUDICACIÓN
Renfe licitó este contrato el pasado mes de abril con el foco puesto en la capacidad y solvencia del fabricante para cumplir los plazos comprometidos y proponer un tren con capacidad para circular a 350 kilómetros por hora.
La empresa argumenta en un comunicado que la alemana Siemens presenta un perfil de «elevada solvencia empresarial», al formar parte de un grupo industrial y tecnológico con una posición financiera diversificada y con capacidad para abordar contratos de gran escala.
«Estas capacidades, junto con su capacidad internacional en material rodante, infraestructura ferroviaria, servicios y software, le aportan el respaldo necesario para la asunción del contrato», justifica Renfe, que recuerda que Siemens ya ha sido adjudicataria recientemente de un contrato para suministrar diez trenes Velaro Novo en Vietnam y de otro en California (Estados Unidos) para la alta velocidad entre Las Vegas y el sur de California.
MÁS ESPACIO Y CONFORT
La configuración prevista de estos trenes consta de siete coches y 520 plazas en una sola planta, distribuidas en dos clases: 404 en Turista, el 78% del total, con dos asientos a cada lado del pasillo; y 116 en Preferente, el 22%, con dos asientos a un lado y uno al otro. Las butacas serán orientables en el sentido de la marcha y cada plaza dispondrá de toma de corriente y conexión USB.
La reducción del peso y del espacio ocupado por los equipos técnicos respecto al actual modelo permite aumentar las plazas manteniendo la longitud del tren y disponer de zonas multifuncionales más amplias para equipajes, bicicletas o viajeros con movilidad reducida.
Asimismo, el diseño de los nuevos bogies (los ejes en los que están las ruedas), junto con un menor peso y una aerodinámica mejorada, busca ofrecer un viaje más silencioso, con menos vibraciones y mayor estabilidad a altas velocidades. La aerodinámica también busca reducir las ondas de presión en túneles y el ruido al cruzarse dos trenes, una mejora especialmente relevante en líneas con numerosos túneles.
Su arquitectura digital está preparada para ofrecer wifi de mayor capacidad, facilitar las actualizaciones de los sistemas durante la vida útil del tren y mejorar tanto la gestión del entretenimiento a bordo como la información al viajero, con opciones más avanzadas y personalizadas.
El diseño ligero, la menor resistencia al avance y una tecnología de tracción de última generación permiten reducir la energía necesaria para realizar el recorrido, unas mejoras que contribuyen a disminuir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y los gastos operativos.

