Desde la patronal han subrayado que son los empresarios «los paganos o damnificados» de una huelga basada en el problema de la vivienda, el cual no consideran su «responsabilidad».
Tras recordar que también existe el derecho al trabajo y a unos servicios mínimos garantizados, han confiado en que la huelga suceda de forma «pacífica y cívica». A partir de ahí, CEOE hará un seguimiento de la misma y, en función de lo que ocurra, adoptará «las medidas que correspondan».
La decisión de la patronal llega días después de que el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, confirmara la impugnación del paro por tener carácter «electoral» y no laboral.
Desde el anuncio de la convocatoria de la huelga por parte de los sindicatos, tanto CEOE como Cepyme han calificado la huelga de «inadmisible», ya que consideran que esta movilización perseguía fundamentalmente provocar cambios legislativos y de índole presupuestario en materia de vivienda. «No son, en esencia, de naturaleza laboral», aseguraron en un comunicado el pasado 6 de octubre.
Los sindicatos UGT y CCOO acordaron la convocatoria de huelga con el objetivo de garantizar el acceso a una vivienda digna y para exigir «una recuperación de los salarios» a través de un acuerdo estatal con CEOE, como han recordado este mismo jueves durante un desayuno informativo organizado por RTVE y EFE.

