El fabricante aeronáutico anticipa una demanda futura de 2.670 aviones de carga que estarán destinados, principalmente, a sustituir modelos antiguos (1.580), pero, también, a colmar los planes de expansión de las distintas compañías aéreas (1.090).
La demanda estará liderada por América del Norte y Asia-Pacífico, que necesitarán 925 y 850 aviones, respectivamente, lo que equivale a dos tercios del total. La demanda en Europa y la Comunidad de Estados Independientes (CEI) alcanzará los 515 aviones, seguida de Latinoamérica, con 165, Oriente Próximo, con 125, y África, con 90.
Dado que Airbus pronostica que el comercio avance a largo plazo a una tasa de crecimiento anual compuesta del 2,9%, el tráfico mundial de carga aérea debería aumentar cada año un 3,2% durante las próximas dos décadas.
Asia-Pacífico seguirá siendo la región líder en tráfico aéreo internacional de mercancías, siendo los trayectos hacia América del Norte y Europa las de mayor volumen.
«A pesar de los elevados precios del combustible, las continuas perturbaciones geopolíticas y las limitaciones de la cadena de suministro, el transporte aéreo de mercancías ha demostrado una notable capacidad de resistencia», ha afirmado Airbus.
Aunque el tráfico aéreo de mercancías represente menos del 1% del comercio mundial por peso, acapara más del 30% de su valor, lo que demuestra que es un «modo de transporte vital» para los bienes que requieren rutas rápidas para llegar a su destino.
En este sentido, Airbus ha precisado que el valor de los ordenadores y los productos de alta tecnología transportados por vía aérea se ha duplicado en los últimos tres años, hasta el 15% en 2026.
El comercio electrónico y las disrupciones de rutas marítimas de relevancia, como el estrecho de Ormuz o el de Bab al-Mandeb, también perfilan a la aviación como alternativa para el movimiento de este tipo de mercancías.

