Según ha informado la empresa, el cierre de la red 2G representa un nuevo hito dentro del proceso de transición hacia soluciones de muy alta velocidad en todo el territorio francés, una operación que comenzó en 2025 en La Reunión y continuó progresivamente por la Francia continental y las Antillas desde marzo de 2026.
Los cinco megahercios de frecuencias que estaban dedicados a esta tecnología móvil se reasignarán a las redes 4G y 5G, las cuales integran mecanismos de cifrado avanzado, una autenticación reforzada y una arquitectura de red mejor adaptada a las amenazas actuales en materia de ciberseguridad.
Asimismo, la desconexión del 2G contribuirá a reducir el consumo de energía de la red, dado que la transmisión de un gigabyte de datos a través de esta tecnología consume hasta 500 veces más energía que a través de la red 5G, según los datos facilitados por la Federación Francesa de Telecomunicaciones.
Durante varios años, el operador ha preparado e informado a sus clientes particulares y profesionales para acompañarles en la migración de sus equipos, incluyendo el envío de mensajes de voz a los usuarios que continuaban conectados a la antigua infraestructura para avisarles del próximo apagado.
Más allá de los teléfonos móviles, la red 2G permitía el funcionamiento de diversos dispositivos cotidianos, como los sistemas de alerta en ascensores, los servicios de teleseguimiento y la teleasistencia, por lo que Orange realizó campañas de información periódicas para sensibilizar a los actores implicados sobre la necesidad de actualizar dichos equipos.

