Así lo ha explicado el Ejecutivo comunitario en un comunicado, en el que ha precisado que la modificación ha recibido el visto bueno de Bruselas al ajustarse a las normas europeas sobre ayudas públicas y al marco temporal de apoyo aprobado para hacer frente a las consecuencias económicas del conflicto en Oriente Próximo.
El programa español recibió inicialmente la autorización de la Comisión el pasado 2 de junio y fue ampliado por primera vez el 14 de julio, cuando Bruselas dio luz verde a un incremento de 55 millones de euros, al que se suman ahora los 52 millones adicionales solicitados por España.
Tras examinar la nueva modificación, el Ejecutivo comunitario ha concluido que las subvenciones cumplen las condiciones establecidas para apoyar temporalmente a las empresas dedicadas a la producción agrícola y que su financiación responde a las dificultades derivadas del aumento de los costes energéticos.
En concreto, Bruselas considera que la ampliación es «necesaria, adecuada y proporcionada» para facilitar el desarrollo de la actividad económica del sector y que no perjudica las condiciones de competencia y comercio dentro del mercado único hasta el punto de resultar contraria al interés común.
La decisión se enmarca en las medidas excepcionales de apoyo público autorizadas por la UE para hacer frente al impacto de la crisis en Oriente Próximo, que permiten a los Estados miembro conceder determinadas ayudas a las empresas afectadas por el encarecimiento de la energía, siempre que respeten las condiciones fijadas por la Comisión.

