Según recoge el atestado de la Guardia Civil, al que ha tenido acceso Europa Press, dentro de las labores de investigación en relación al siniestro ferroviario se encuentra la comprobación del estado real en el que se encontraba diverso material de la superestructura ferroviaria. Esta incluye la práctica de pruebas en laboratorio, tanto del balasto como de las traviesas existentes en la zona del accidente, al objeto de verificar «si, en el momento de producirse este siniestro, ambos elementos cumplían con las exigencias mínimas requeridas para su uso».
Al respecto, desde la Benemérita han consultado a los laboratorios Cetex, Cedex e Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja si disponen de capacidades de estudio y emisión de informes periciales relativos a balasto –ensayos geométricos (granulometría, contenido de finos, etc.), ensayos mecánicos (desgaste y fragmentación) y composición– y a traviesas de hormigón –flexión, fatiga-estructural, composición, etc.–.
Ante ello, desde Cetex han contestado que su laboratorio no dispone del conocimiento ni de los medios adecuados para ese tipo de mediciones e informes, dado que su enfoque de ensayos es «en los trenes y no en la infraestructura en sí».
Sin embargo, desde Cedex han contestado que sí pueden efectuar «todos los ensayos que se indican, tanto en el balasto como en las traviesas».
Por su parte, desde el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja han comunicado que tienen «capacidad para realizar estudios y ensayos sobre material ferroviario y emitir informes con los resultados, informes que pueden tener carácter pericial en procesos judiciales», a lo que han añadido que cuentan con «un laboratorio acreditado por ENAC para hacer los ensayos».

